Ignacio Mendoza analiza el proceso constituyente y la crisis democrática en Bolivia

El exasambleísta constituyente y ex senador reflexiona sobre los desafíos de la democracia y la Constitución

En un conversatorio titulado Momento Constituyente y Democracia, organizado por la Universidad Andina Simón Bolívar (UASB), la Defensoría del Pueblo y la Fundación Friedrich Ebert (FES Bolivia), el exasambleísta constituyente, ex senador y secretario general del Partido Comunista de Bolivia, Dr. Ignacio Mendoza, realizó un análisis crítico sobre la evolución del proceso constituyente en Bolivia, la crisis política y las perspectivas de transformación.

En el evento también participaron como panelistas, Eduardo Rodríguez Veltzé, José Luis Exeni Rodríguez y Farit Rojas. Durante su intervención, Mendoza recordó que la Asamblea Constituyente enfrentó fuertes conflictos internos que solo pudieron resolverse con concesiones políticas. Señaló que «el 25% del articulado de los 411 artículos de la Constitución fue modificado para satisfacer las exigencias de la oposición, encabezada por Tuto Quiroga, a través de su operador en el Congreso, Charlie Borth».

Asimismo, mencionó que el oficialismo también tuvo su operador en las negociaciones: «Otro Charlie Brtoth fue el operador de Evo Morales, Carlos Romero. Entre ellos hubo un acuerdo», lo que permitió la viabilidad del texto constitucional.

Mendoza subrayó que, pese a las tensiones, el referendo constitucional otorgó legitimidad al documento final: «No sería raro que algún jurista planteara una acción de inconstitucionalidad contra el actual texto constitucional, pero fue el referendo el que salvó esa situación».

¿Un nuevo momento constituyente?

El exasambleísta cuestionó la idea de que Bolivia esté atravesando un nuevo momento constituyente y sostuvo que el país sigue en un proceso inconcluso: «Estamos en el mismo siso de hablar de un momento constituyente. Me pondría en duda ese término porque seguimos en un proceso constituyente, todavía no se ha construido completamente».

También hizo una autocrítica sobre los errores en la implementación de la Constitución, señalando que se inició con aspectos secundarios en lugar de consolidar la estructura fundamental del Estado: «La casa no estaba construida y empezamos a discutir el tinglado», refiriéndose a las leyes de desarrollo constitucional enfocadas en temas electorales y judiciales antes de establecer bases sólidas.

Crisis política y salidas posibles

Mendoza abordó la actual crisis política y económica desde una perspectiva teórica, diferenciando entre una crisis nacional general y una crisis orgánica en términos de Antonio Gramsci. Planteó dos posibles salidas a la crisis:

  1. «Una salida regresiva, diría retrógrada, que históricamente ha sido el fascismo».

  2. «Una salida revolucionaria, que constitucionalmente no parece viable en este momento».

En ese sentido, descartó que una simple reforma constitucional pueda ofrecer una solución definitiva: «Prácticamente sería una suerte de medida paliativa, pero no resolvería el problema de fondo».

Finalmente, Mendoza compartió una anécdota sobre el proceso de reunificación alemana para ilustrar cómo las grandes reformas políticas suelen estar determinadas por intereses externos. Recordó que, durante la Asamblea Constituyente, se consultó al embajador de Alemania sobre el conflicto de la capitalidad en Bolivia, a lo que este respondió: «No, no, eso ya está resuelto», explicando que la Constitución de la República Federal Alemana simplemente se extendió al territorio reunificado, consolidando a Berlín como capital sin necesidad de una nueva Constitución.

Con esta reflexión, Ignacio Mendoza concluyó su participación resaltando la importancia de aprender de la historia y de las experiencias propias para afrontar los desafíos políticos actuales.

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