El alcalde de Sucre, Enrique Leaño, se refirió hoy a temas de actualidad, abordando tanto la posibilidad de recibir ayuda económica internacional sin condicionamientos, como la necesidad de regular el uso de las redes sociales para prevenir ataques personales.
Respecto a la ayuda económica, Leaño declaró que «todo recurso que pueda ingresar al país de forma legal y legítima y que sea para ayudar a la población, tiene que ser bienvenido». No obstante, enfatizó la importancia de que dicha ayuda no esté condicionada, poniendo como ejemplo los préstamos del Fondo Monetario Internacional (FMI). «Si es del Fondo Monetario Internacional, sería el peor error que puedan hacer», afirmó, argumentando que este tipo de entidades «te condiciona y te pone pruebas, te pone requisitos». El Alcalde subrayó que la economía boliviana debe ser manejada internamente, y que cualquier recurso externo será bienvenido «sin condicionamientos».
En un giro a otro tema, el alcalde abordó la problemática de las redes sociales, señalando que los ataques y la descalificación se han vuelto algo común. «Mientras existan las redes sociales y la gente inescrupulosa, eso va a seguir siendo así», manifestó. Leaño expresó su preocupación por la normalización de la agresión en estas plataformas y llamó a regular su uso.
El Alcalde hizo hincapié en que la regulación no debe favorecer solo a los políticos, sino a las personas en general, ya que cualquiera puede ser víctima de un ataque que cause «depresión» o situaciones «muy delicadas». «Ojalá con esas experiencias podamos regular, podamos copiar algún sistema de algunos otros países que han avanzado algo», sostuvo, aunque reconoció que es «complicado avanzar con esas redes sociales».
Finalmente, Leaño opinó sobre la forma en que se plantean las propuestas en el ámbito público. Argumentó que los debates se han convertido en un espacio donde «quién insulta más» en lugar de un lugar para el intercambio de ideas. Por ello, el Alcalde sugirió que las propuestas se pueden plantear a través de reuniones directas, redes sociales y medios de comunicación, sin la necesidad de confrontaciones. «En la forma en que se llevan adelante los debates en nuestra en nuestro país no ayuda mucho porque más es de insultos, de denigración, de poner sarcásticos calificativos, despectivos», concluyó.
