Sucre: Joven falleció luego de recibir inyección en una farmacia por un dolor en la mano; Fiscalía quiere cerrar el caso sin responsables

|| La madre rechazó una oferta de Bs 12.000 para cerrar el caso; fiscal Cruz decidió cerrar investigación pese a cambio de criterio de dos fiscales anteriores

Sucre, 19 de noviembre (ANV).- Una madre de nombre Carla Pérez denunció este miércoles que su hijo de 23 años falleció el 7 de octubre de 2024 tras ser automedicado e inyectado por una farmacéutica con tres medicamentos (Clertus, Keterolaco y Dexametasona) después de sufrir un golpe leve en la mano, desarrollando sepsis y shock séptico que le causaron la muerte en la Caja Nacional de Salud tres días después del incidente. La madre pidió al fiscal departamental revisar el caso tras el sobreseimiento dictado por el fiscal Jorge Daniel Cruz, quien contradijo el criterio de dos fiscales anteriores que habían individualizado responsables en la investigación.

Pérez relató que su hijo sufrió una caída con golpe en la mano un viernes, sin considerar la lesión como grave. El sábado por la noche acudió solo a una farmacia de la zona del Mercado Campesino buscando «alguna pomadita» para calmar el dolor. La farmacéutica le automedicó tres medicamentos sin preguntarle si era alérgico y procedió a inyectarlo.

La madre explicó que inmediatamente después de la inyección, su hijo experimentó entumecimiento en la pierna. Ella se encontraba de viaje en Cochabamba comprando mercadería y regresó el domingo en la madrugada, cuando su hijo le comunicó: «Mami, me fui a hacer pinchar ayer y estoy mal».

Pérez lo llevó inmediatamente a la Caja Nacional de Salud, donde inicialmente no consideraron el caso como grave, realizándole solo radiografías de la mano que no mostraron fractura. El traumatólogo indicó que el problema estaba en la pierna y que debían entrar a quirófano para drenar, pero no le dieron hora ni lo atendieron con urgencia.

«Se fue paralizando poco a poco. No aguantaba el dolor de la pierna y me decía, ‘Mami, anda a denunciarle, por favor, a la farmacéutica, no aguanto el dolor de mi pierna'», recordó la madre. El domingo le administraron medio litro de suero con calmante, el lunes lo internaron y ese mismo día, antes de entrar a quirófano, el joven falleció.

Pérez indicó que el certificado de defunción establece como causa de muerte «sepsis a foco de piel cutánea en partes blandas donde le inyectaron y shock séptico». Los médicos de la Caja le informaron que le habían inyectado en el nervio ciático.

La madre enfatizó que su hijo no tenía fractura y que el golpe fue «leve, no era un golpe fuerte ni en la pierna». Indicó que su hijo era alérgico y que ella no le hacía inyectar casi nada, pero al estar solo y considerar el golpe menor, acudió por ayuda a la farmacia.

Proceso judicial y cambio de fiscales

Pérez denunció que tres fiscales diferentes han intervenido en el caso con criterios contradictorios. El primer fiscal  de apellido Chirinos, le dijo que «hay que imputar a alguien» porque tiene que haber un responsable. La segunda fiscal, Gina Belén, «individualizó porque vio demasiados elementos para individualizar el caso».

Sin embargo, el tercer fiscal, Jorge Daniel Cruz Montiel, determinó que «no hay suficientes pruebas y que se va a cerrar el caso». Pérez presentó una impugnación el 19 de octubre solicitando que se identifique un responsable por la muerte de su hijo.

La madre reveló que la farmacéutica intentó ofrecerle una compensación económica de entre 12.000 y 13.000 bolivianos, pero la rechazó: «Yo no busco dinero, yo lo único que busco es justicia». Pérez señaló que al día siguiente de rechazar el dinero «salió el sobreseimiento».

Pérez hizo un llamado directo al fiscal departamental para que revise el caso, argumentando que cuenta con «demasiadas pruebas» incluyendo testimonios de personas que acompañaron a su hijo, audios donde el joven se queja del dolor de pierna, la autopsia y el certificado de defunción detallado.

La madre identificó tres sucursales de la farmacia involucrada: una en la plaza de San Juanillo (que ahora es una tienda de ropa), en calle Pando y otra en la calle Canelas. Pérez expresó su preocupación: «No quiero que otro joven le pase como a mi hijo, imagínese quién de un golpe leve en la mano o con algunas inyecciones que casi todos sabemos recurrir a una farmacia».

La sepsis es una respuesta extrema del cuerpo a una infección que puede ser mortal, especialmente cuando se desarrolla shock séptico. La inyección en el nervio ciático puede causar daño neurológico y, combinada con una posible reacción alérgica o infección en el sitio de inyección, puede desencadenar complicaciones fatales.

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