Samuel admite golpe en 2019, no niega izquierdismo y se presenta como “Socialista” demócrata

|| El volantazo de Samuel a la izquierda sucedió ayer cuando surgieron sus vínculos con la Internacional Socialista y su vicepresidente anunció que no habrá privatizaciones.

Sucre, 10 de julio (ANV).- A poco más de un mes de las elecciones generales, el candidato presidencial Samuel Doria Medina ha generado revuelo en el escenario político tras una serie de declaraciones que agitan tanto el debate ideológico como el recuerdo de la crisis de 2019. Durante una entrevista, el empresario y político reveló su pertenencia a la Internacional Socialista, reivindicando su adscripción a la corriente socialdemócrata, mientras que en un cruce con la candidata de La Alianza Popular, Mariana Prado, utilizó el término “golpe” en referencia a los sucesos de octubre y noviembre de 2019.

Soy miembro de la socialdemocracia, que es una organización muy antigua que se formó para ir en contra del comunismo en el siglo XIX, cuando surge la Internacional Comunista”, explicó Doria Medina en el programa Asuntos Centrales. Señaló que esta organización, conocida como Internacional Socialista, aglutina a “partidos democráticos” y se aleja de regímenes autoritarios: “Es la principal agrupación de partidos políticos del mundo, todos partidos democráticos… y creo que es una buena opción para la relación política nacional”.

Esta declaración lo posiciona explícitamente en la centroizquierda, aunque su historial como empresario y su respaldo a políticas de libre mercado han generado suspicacias tanto en la izquierda tradicional como en sectores conservadores.

Sin embargo, lo que ha captado mayor atención fue una frase emitida durante un intercambio con Prado: “Es importante no culpar al ‘golpe’ de lo que su jefe no quiso hacer”, en alusión directa al expresidente Evo Morales. Algunos interpretaron sus palabras como una admisión indirecta del golpe de Estado de 2019, mientras que otros consideraron que se trató de una estrategia discursiva para señalar la responsabilidad del MAS en la crisis institucional.

Horas después, Doria Medina aclaró su postura: “Cuando dije que no había que culpar al ‘golpe’, lo dije entre comillas, porque mi oponente se refería a eso con ese nombre. Mi posición sobre el tema es indiscutible, porque participé en todas las luchas contra el fraude de Evo Morales. Basta de tonterías, ocupémonos de lo que importa a la gente”, zanjó.

Finalmente en una entrevista cuando le consultaron si se declaraba de Derecha o Izquierda, prefirió no responder a la pregunta.

Cruce con el MAS por el modelo económico

El discurso del candidato también provocó respuesta desde el oficialismo. El postulante a la vicepresidencia por el MAS, Milán Berna, acusó a la fórmula de Doria Medina y José Luis Lupo de querer “privatizar las empresas estatales”, calificando su propuesta como parte de una “lógica liberal incompatible con la economía plural que defiende el pueblo”.

La intención es privatizar las empresas fruto de la lucha del movimiento popular. Estas empresas dinamizan la economía y financian los bonos”, dijo Berna.

Lupo replicó que su propuesta no contempla privatizaciones, sino el cierre de empresas públicas altamente deficitarias, afirmando: “Las estratégicas deben continuar, pero con eficiencia y sin malgastar recursos públicos”.

El binomio de Unidad sostiene que su plan económico incluye modernización tecnológica, alianzas público-privadas, y una revisión estricta de la sostenibilidad fiscal.

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