Sucre, 10 de julio (ANV).- En una columna de análisis, el economista Máximo Bairon advirtió sobre los riesgos de un eventual retorno a las políticas neoliberales implementadas en Bolivia durante la década de los años 90 y principios de los 2000, señalando que muchas de las actuales propuestas de candidatos presidenciales carecen de seriedad técnica y arriesgan repetir los errores del pasado.
Bairon recordó que, según la Memoria de la Cámara Nacional de Comercio (2002–2003), el Producto Interno Bruto per cápita cayó de 1.072 dólares en 1997 a 952,7 dólares en 2001, en un contexto de profunda recesión. “Un indicador importante que nos permite comprender la magnitud de la crisis que afectaba a nuestro país es el Producto Interno Bruto per cápita”, citó, remarcando que la economía nacional decreció de manera sostenida durante ese quinquenio.
El economista detalló que, entre 1998 y 2002, el país enfrentó un déficit comercial acumulado de 3.057 millones de dólares, debido a que las exportaciones promediaron 1.266,4 millones, mientras que las importaciones fueron superiores, alcanzando 1.877,9 millones de dólares anuales. A esto se sumó la fuga de capitales desde el sistema bancario, estimada en 1.550,7 millones de dólares, en promedio 310 millones por año, lo que —según Bairon— agravó la situación.
“La mora bancaria en septiembre de 2002 alcanzó el 21,6%, ejemplo de la brutal crisis que se vivía”, subrayó, añadiendo que el déficit fiscal de ese año llegó al 8,7% del PIB, un nivel considerado alarmante incluso por organismos internacionales.
Bairon enfatizó que las Reservas Internacionales Netas también reflejaban un deterioro sistemático, cayendo de 1.063 millones de dólares en 1988 a solo 853 millones en 2002, lo que, en su opinión, desmentía la idea de que existían condiciones favorables para atraer capitales extranjeros en ese entonces.
En ese contexto, cuestionó duramente las promesas actuales de algunos candidatos que, a su juicio, no ofrecen propuestas técnicas sólidas ni viables: “Salen con simplicidades; en cien días resuelvo el problema, traigo 10.000 millones de dólares, otro dice que trae 16.000 millones. Con alocada precisión señalan: anulo el déficit fiscal en horas, miles de empleados a la calle, anulo subsidios en menos que cante un gallo”.
El economista fue más allá al advertir que esas medidas podrían “repetir los sucesos sangrientos del año 2003”, en alusión a la crisis social desatada por políticas de ajuste estructural, que derivaron en movilizaciones y la caída del entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.
“Los políticos de hoy, que también eran los de ayer, dicen ‘hay que cambiar el modelo’. Surge la indagación: ¿con el modelo anterior, que es sinónimo de crisis liberal?”, planteó.
Bairon cerró su intervención exigiendo mayor seriedad de parte de los candidatos presidenciales: “Se debe exigir que los candidatos de hoy, que son los mismos de ayer, presenten propuestas serias, creíbles y realizables sin dolor”.
La columna se suma a un creciente debate público sobre la viabilidad y profundidad de las propuestas económicas en esta recta final hacia las elecciones del próximo 17 de agosto, donde las diferencias entre modelos económicos han vuelto a ocupar el centro del escenario político.
