El exjesuita Pedro Lima, quien fue expulsado tras la realizar una denuncia de abuso sexual contra niños miembros de la iglesia, indicó este jueves que llegará al país para prestar su colaboración a las investigaciones que se dan tras conocer el caso del cura Alfonso Pedrajas. Sin embargo, teme por su vida, pues indicó que recibió diferentes amenazas durante los últimos días.
Lima estuvo en una entrevista con Buena Noche de Opinión Bolivia y manifestó que distintas personas conocieron denuncias de abusos dentro de la Iglesia, pero que «no hicieron nada» en su momento.
Lima, quien formó parte de la orden poco después de haberse graduado del colegio, fue expulsado de la misma precisamente por las denuncias de abuso sexual que hacia ante sus superiores en esa época. Por motivos políticos, reside en Paraguay desde 2012.
«Mi persona anuncia que va a ingresar al país, aún a riesgo de su propia vida, porque ya me están presionando para que me calle, para que no diga nada… A partir de que empecé a hablar esta semana, sí he recibido amenazas; sin embargo, los paso por alto… Las amenazas son bajo el anonimato, cobarde acto… Me dicen que esto va a tener consecuencias, cosas que no puedo repetir… Cuando me presente ojalá pueda tener garantías porque temo por mi seguridad, pero eso no me va a callar.. Obviamente como ser humano tengo miedo, pero el miedo no me va a paralizar», sostuvo.
Asimismo, manifestó que diferentes personas, en su momento, conocieron diferentes casos de pedofilia y pederastia, pero no hicieron nada al respecto.
«Mi persona esta fuera del país, pero va a colaborar en este tema de la investigación de las denuncias… Es más, la gravedad se amplía porque directores de centros educativos han conocido de las denuncias de los estudiantes, por ejemplo, mi denuncia fue contra el padre Ramón Alaiz, por encubrir casos de pedofilia, dentro de la Compañía de Jesús; sin embargo, él fue provincial, no solamente eso, sino que fue director del colegio San Ignacio Seguencoma de La Paz, donde miles de chicos y jóvenes se forman. También el caso fue conocido por el padre Arturo Moscoso, actual director del colegio San Ignacio y presidente del directorio del colegio Juan XXIII y no hizo nada, no gestionó la denuncia que presentamos los estudiantes». | Opinión
