La Paz, 30 de junio (ANV).- El líder de la «Alianza por la Libertad» y ex precandidato presidencial, Jaime Dunn, afirmó que el nuevo régimen de tipo de cambio flexible, que entró en vigencia este lunes 29 de junio, constituye en la práctica una devaluación del boliviano que, según sus cálculos, representa una pérdida del 28% del poder adquisitivo de la moneda nacional. Dunn señaló que, aunque el Gobierno denomine «flexibilización» a la medida, esta reconoce implícitamente la existencia de una crisis económica en el país.
Dunn sostuvo que el nuevo tipo de cambio de Bs 9,73 por dólar, establecido por el Banco Central de Bolivia, afecta de manera diferencial a los sectores productivos. «Exportadores ganan, importadores pierden con dólar flexible», indicó, al tiempo que calificó como positivo el hecho de que se abandone el tipo de cambio fijo de Bs 6,96, una cifra que, en su criterio, mantenía una «mentira» sobre el valor real de la divisa. «Lo único bueno es: dejan de mantener una mentira», afirmó.
El ex candidato cuestionó que la modificación del régimen cambiario se haya realizado sin un equilibrio fiscal previo que permita sostener la nueva cotización. «Dólar flexible, pero sin dólares en los bancos», manifestó, y advirtió que el Gobierno necesitaría alrededor de 5.000 millones de dólares para respaldar el nuevo esquema. Ante esta situación, Dunn señaló que la única alternativa para obtener esos recursos sería recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI). «El único que puede poner los dólares es el FMI», sostuvo.
Dunn también alertó sobre el impacto de la medida en la liquidez de la moneda boliviana. «El boliviano perdió cerca de 28% de poder de compra», afirmó, y señaló que el nuevo tipo de cambio podría reducir aún más la liquidez de la moneda local. Además, concluyó que «no hay estabilidad cambiaria sin estabilidad fiscal», en alusión a la necesidad de que el Gobierno implemente ajustes en las cuentas públicas para respaldar la nueva política monetaria.
En relación con las denuncias de corrupción en la Aduana Nacional, Dunn recordó sus declaraciones durante la campaña electoral, en las que calificó a la institución como «una caja negra de corrupción». Estimó que entre el 30% y el 40% de lo recaudado por la entidad se pierde en actos de corrupción. «Aduana no debe existir, debe desaparecer. Hay que dinamitar Aduana, es antro de corrupción», manifestó, en línea con las recientes denuncias de exfuncionarios y analistas que piden la intervención de la institución.
