Sucre, 4 de agosto (ANV).- El presidente Rodrigo Paz Pereira anunció este lunes una reestructuración del gabinete que incluye la reducción del Órgano Ejecutivo de 14 a 12 ministerios y la salida de José Luis Lupo del Ministerio de la Presidencia, quien fue nominado como embajador de Bolivia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA).
La gestión de Lupo al frente de la cartera ministerial estuvo marcada por múltiples polémicas, incluidas declaraciones contradictorias del propio Paz durante la campaña electoral, la centralización de funciones que afectó a la Vicepresidencia y su papel en el diálogo durante los 53 días de bloqueo.
La controversia en torno a Lupo se remonta a la campaña electoral del actual presidente. En registros audiovisuales que circularon nuevamente en redes sociales, Paz cuestionaba con dureza el perfil de Lupo y de su aliado Samuel Doria Medina, tildándolos de «expertos en endeudar al país» y afirmando con ironía que en Potosí a Lupo le decían «crédito» por su afinidad con el financiamiento externo.
La oposición y analistas han reactivado estas críticas para señalar las contradicciones discursivas del mandatario, quien no solo terminó gobernando con Lupo como su principal mano derecha, sino que bajo su propia gestión se consolidó un histórico acuerdo de 1.900 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional.
Durante su paso por el Ministerio de la Presidencia, Lupo fue el centro de una tensión política que escaló significativamente tras la promulgación de decretos presidenciales que traspasaron competencias operativas de la Vicepresidencia hacia su cartera.
La medida, calificada por analistas como un despojo de facultades en contra del vicepresidente Edmand Lara, concentró el manejo de las autonomías, la gestión pública y la coordinación con el Órgano Legislativo y los movimientos sociales bajo el mando directo de Lupo. Aunque desde el Ministerio de la Presidencia el propio Lupo intentó mitigar la controversia argumentando que las atribuciones del vicepresidente en el ámbito legislativo permanecían «absolutamente intactas», la opinión pública y los sectores de oposición interpretaron la reestructuración como un golpe político.
A pesar de la controversia, Paz resaltó el papel que desempeñó Lupo durante los 53 días de bloqueo y señaló que lideró los esfuerzos de diálogo con distintos sectores, lo que permitió enfrentar el conflicto «sin bajas, sin muertos y sin que haya un gobierno que haga daño a las familias». «Ese diálogo, en gran medida, se lo debe a usted, y le agradezco mucho», expresó el jefe de Estado al anunciar su nominación como embajador ante la OEA.
En el marco de la reestructuración, el presidente posesionó a Fernando Hugo Ramallo Carrasco como nuevo ministro de la Presidencia y a Héctor Francisco Huanca Gutiérrez como ministro de Relaciones Exteriores. Paz también anunció la eliminación de las carteras de Turismo y de Planificación del Desarrollo, reduciendo el número de ministerios de 14 a 12, una medida que, según explicó, busca disminuir la burocracia y construir un Estado «más eficiente, transparente y cercano a la gente». En reemplazo del Ministerio de Turismo, se creará una Agencia Nacional de Turismo, Folclore y Gastronomía. La postulación de Lupo como embajador fue remitida al Senado para su consideración y aprobación.
