Sucre, 9 de junio (ANV).- El transporte pesado sindicalizado en Chuquisaca declaró estado de emergencia debido a la persistencia de bloqueos en rutas nacionales e interdepartamentales, lo que ha ocasionado escasez de combustible en la capital y perjuicios económicos al sector.
Luis Garrón, secretario del Transporte Pesado, informó que varias unidades de carga se encuentran varadas en distintas regiones del país. “Tenemos unidades varadas en distintos puntos a nivel nacional, pero hablando aquí de Chuquisaca, por ejemplo, en Betanzos no nos han dado paso ya siete días”, declaró. Según explicó, esta situación ha impedido el ingreso de cisternas con combustible a la ciudad de Sucre.
Garrón hizo un llamado directo a las autoridades locales: “Insto al alcalde de Betanzos que por favor pueda coordinar con esos bloqueadores para que por lo menos pasen las cisternas, en vista de que aquí en Sucre ya no hay diésel”.
El dirigente también señaló que la escasez de combustible está afectando a otros sectores del transporte urbano. “Los micros han reducido sus unidades, ¿por qué? Porque no hay diésel”, sostuvo. Agregó que algunas unidades del transporte pesado llevan varios días esperando en los surtidores sin poder cargar combustible.
Entre las consecuencias más graves mencionadas se encuentran las agresiones a transportistas en la zona de Betanzos. “Los han apedreado, han roto parabrisas, han roto retrovisores”, denunció. Según dijo, los choferes se encuentran en condiciones precarias: “Ya son cuatro, cinco días que los choferes están sin comer. No tienen los servicios básicos”.
Garrón también advirtió sobre las presiones económicas que enfrentan los afiliados al sector. “El noventa y nueve por ciento de los afiliados debe al banco, trabaja con dinero del banco, pero si no tenemos combustible para trabajar, ¿de dónde pagamos?”, cuestionó, mencionando además que deben continuar cubriendo seguros, impuestos y otros compromisos financieros pese a no poder operar.
El dirigente manifestó su preocupación por la falta de respuesta institucional y no descartó asumir medidas más drásticas. “Vamos a tener que tomar otras medidas. Ya no quiero decir cuáles, pero vamos a tomar las instituciones, si es posible, al Comando, vamos a ir a bloquear, lo que sea”, advirtió.
Asimismo, denunció que los puntos de bloqueo son sostenidos por personas ajenas a las comunidades afectadas. “La gente que está bloqueando ahí no es gente del lugar, es gente que ha ido de otro lado y que supuestamente está pagada”, afirmó, asegurando que los relevos de personas en el lugar hacen que los bloqueos se mantengan constantes.
Finalmente, hizo un pedido a las fuerzas del orden. “La policía o los militares tenían que tomar cartas en el asunto, o sea, ya es el colmo, no se puede trabajar en este país”, concluyó.
