Sucre, 19 de diciembre (ANV).- El líder de Unidad Nacional y aliado del gobierno, Samuel Doria Medina, justificó la eliminación del subsidio a los combustibles aplicada por Rodrigo Paz, comparándola con una «quimioterapia» necesaria para una economía con «cáncer», un discurso que contrasta con su postura en 2014 cuando, como candidato presidencial, acusó a Evo Morales de planificar un «gasolinazo» y prometió no aplicarlo. Doria Medina afirmó ahora que «no hay otro camino» y que sin estas medidas solo se esperaría «más pobreza y desesperación».
En agosto de 2014, durante la campaña electoral, Doria Medina alertó a la población que votar por Evo Morales era «votar por un gasolinazo», citando declaraciones del entonces presidente y su ministro de Economía, Luis Arce, sobre la necesidad de reducir el subsidio. En aquel entonces, el candidato de Unidad Demócrata aseguró que su gobierno impulsaría la producción de carburantes con nuevas inversiones para evitar tal medida. «Yo tengo una propuesta para generar oportunidades económicas para todos los bolivianos sin necesidad de recurrir a ningún gasolinazo», declaró Doria Medina en 2014.
Once años después, y como socio de la coalición gobernante, su posición ha cambiado radicalmente. A través de una publicación en redes sociales, Doria Medina defendió el ajuste económico actual, argumentando que la subvención era un cáncer que debía ser tratado de manera radical. «Seguramente nadie va a estar contento con estas medidas, pero no hay otro camino que pasar por esta quimioterapia para tener vida económica hacia adelante», manifestó.
El líder político reconoció el «malestar y temor» generado por el alza de precios, pero sostuvo que es un efecto inmediato y que los bolivianos «sabíamos que esto vendría». Si bien respaldó el grueso de las reformas, cuestionó algunas medidas de compensación social, considerando que el aumento salarial no está bien focalizado en los más afectados y puede tener «consecuencias indeseadas».
El contraste entre sus declaraciones separadas por una década ilustra el cambio en su postura ante una política económica de alto impacto social, que ahora apoya desde el oficialismo. La justificación actual se enmarca en un contexto de crisis fiscal y presión por atraer inversiones, objetivos centrales del gobierno de Paz, del cual Doria Medina es un aliado clave.
