El presidente Rodrigo Paz Pereira designó al ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Hugo Aramayo Carrasco, como ministro interino de Defensa mientras el titular de esa cartera, Ernesto Justiniano Urenda, cumple una misión oficial en Perú. Aramayo fue vinculado recientemente con el MAS.
Justiniano permanecerá fuera del país entre el 7 y el 10 de julio. Durante ese periodo, Aramayo asumirá de manera temporal la conducción del Ministerio de Defensa, de acuerdo con lo establecido en el Decreto Presidencial N.º 5649.
«Que mediante nota MD-SD-DGAJ-UAJ N° 1051/2026, el ciudadano Ernesto Justiniano Urenda, Ministro de Defensa, comunica que se ausentará del país en misión oficial del 7 al 10 de julio del presente año, a la ciudad de Cusco – República del Perú, a objeto de participar en la XVII edición de la Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas (CMDA), razón por la cual solicita se designe Ministra o Ministro Interino, mientras dure su ausencia, de conformidad a lo dispuesto por el Parágrafo I del Artículo 118 del Decreto Supremo N° 4857″, señala el decreto.
La resolución establece, en su artículo único, que Fernando Aramayo ejercerá como ministro interino de Defensa únicamente mientras dure la ausencia del titular de esa cartera de Estado. La medida está firmada por el presidente Rodrigo Paz y el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo.
VINCULOS CON LEONILDA ZURITA
El excandidato del MAS a la Gobernación de Santa Cruz, Pedro García, reavivó el debate político al difundir en redes sociales una fotografía en la que el actual canciller Fernando Aramayo aparece abrazando a Leonilda Zurita, una de las dirigentes históricas y de mayor confianza de Evo Morales dentro del Movimiento Al Socialismo (MAS).
La imagen fue utilizada por García para cuestionar el perfil político del jefe de la diplomacia boliviana y reforzar la versión instalada por algunos sectores de que el gobierno del presidente Rodrigo Paz habría incorporado a personas con presuntos vínculos con el MAS. En su publicación, el excandidato lanzó una serie de interrogantes dirigidas al Canciller sobre una supuesta cercanía con el partido azul y concluyó con la frase: «Canciller, desmienta, si puede, su relación con el MAS».
