La senadora Silvia Salame presentó un balance de su gestión legislativa, destacando tanto los logros como las deficiencias encontradas. Salame se reunió con los senadores electos para compartir su informe y ofrecer recomendaciones para la próxima legislatura.
Según la senadora, uno de los puntos a favor de su gestión ha sido el «trabajo de apoyo que hemos hecho tanto al gobierno municipal como al gobierno departamental», al que describió como un «trabajo silencioso». Como ejemplo, mencionó haber traído a misiones de la cooperación de Francia para que presentaran propuestas a la Gobernación y la Alcaldía.
Entre los temas que consideró de mayor relevancia, Salame mencionó el caso del aeropuerto Juan Azurduy de Padilla. La senadora indicó que «hasta el día de hoy insistimos en que este aeropuerto debía haber pasado a la Fuerza Aérea para no ser loteado y prácticamente desaparecer ese patrimonio». Otro proyecto que, según ella, debe ser retomado, es el del Carrizal, el cual podría generar «energía renovable», convertirse en un «centro turístico» y ser utilizado para la «piscicultura».
Salame también destacó la importancia de la reposición del tren para conectar Sucre con el Salar de Uyuni, con el fin de que la ciudad no reciba el turismo «como rebote», sino que sea parte de un plan turístico integral.
La senadora consideró un logro las elecciones judiciales, destacando que, a pesar de la injerencia del Tribunal Constitucional, se priorizó la «meritocracia». En este sentido, señaló que muchos de los magistrados prorrogados «se han aplazado en los exámenes, no han tenido ni la nota mínima», lo que, a su juicio, demuestra que «solo los de excelencia pasaron».
Respecto a los puntos negativos de su gestión, Salame mencionó la falta de coordinación entre los miembros de la brigada parlamentaria de su departamento. «No hemos tenido el apoyo de los otros miembros de la Asamblea Legislativa», afirmó. Además, lamentó la desorganización con la que, según su experiencia, se da el traspaso de información entre legislaturas, ya que cuando ella asumió, tuvo que «ir a buscar hasta en el basurero para ver qué cosas habían quedado pendientes».
Finalmente, la senadora se refirió a la doble vía a Yamparáez, señalando que ella fue una de las primeras en sospechar que «había algo raro» en la obra. Mencionó que, tras una inspección, se descubrió que la empresa a cargo no estaba cumpliendo con sus ofertas, lo que motivó que el Ministerio Público iniciara una investigación.
