Sucre, 8 de julio (ANV).- El vocero presidencial, José Luis Gálvez, ofreció este miércoles «disculpas» a los transportistas y a la población en general por las largas filas que se registran en los surtidores de todo el país, y atribuyó la persistente escasez de combustibles a «problemas logísticos» derivados de los 53 días de bloqueo que afectaron al país. «Los bloqueos por más de 50 días han dañado toda la cadena de suministro», afirmó Gálvez en conferencia de prensa.
El portavoz del Ejecutivo aseguró que la crisis de abastecimiento no responde a una falta de producto ni a una insuficiencia de recursos económicos. «No es una falta de producto, no es una falta de recursos, es un problema logístico a raíz de los 50 días», sostuvo, al tiempo que señaló que «se está corrigiendo, pero está siendo muy complejo echarlo a andar». Gálvez afirmó que el Gobierno trabaja para normalizar la distribución de carburantes «en los próximos días».
Las declaraciones del vocero se producen en momentos en que las filas por diésel, gasolina y Gas Licuado de Petróleo (GLP) persisten en distintos departamentos del país, afectando al transporte público, a los sectores productivos y a los hogares. Los transportistas han denunciado que la escasez les impide trabajar con normalidad y genera pérdidas económicas millonarias, mientras los vecinos deben pernoctar en las agencias distribuidoras para conseguir una garrafa de gas.
Gálvez no precisó un plazo exacto para la normalización del abastecimiento, aunque reiteró que el Gobierno mantiene su compromiso de resolver la situación. Las disculpas del Gobierno se dan luego de que YPFB informara que el despacho de diésel y gasolina se incrementó en las últimas horas en las plantas de Senkata y Sica Sica, aunque los transportistas y ciudadanos aseguran que las filas continúan siendo extensas en varias regiones del país, incluyendo Santa Cruz, Cochabamba, La Paz, Chuquisaca y Tarija.
