Sucre, 10 de enero (ANV).- Una fuga de gas en una vivienda precaria desencadenó ayer una tragedia que ha dejado a una familia sumida en el dolor y la desesperación. Elizabeth Flores, madre de una de las víctimas y hermana del menor más afectado, relató los angustiantes momentos vividos tras la explosión que destruyó su hogar y envió a dos niños al hospital con quemaduras de segundo y tercer grado.
El siniestro ocurrió cuando una manguera de cocina mal ajustada permitió la acumulación de gas. En un instante, el cuarto donde dormía una niña y al que ingresaba su tío, un menor de edad, se convirtió en una bola de fuego. “Ha explotado de uno no más y a mi hermanito le ha quemado… su rostro, todo su cuerpito se ha quemado, de mi hija igual”, narró Flores entre lágrimas, describiendo cómo el impacto dobló puertas y levantó el techo de la habitación.
Deficiencias en el auxilio médico
La madre denunció una serie de negligencias y demoras en la atención de emergencia. Ante la falta de ambulancias y la ausencia de auxilio policial inmediato, tuvo que trasladar a los heridos en un taxi. Al llegar al hospital de Alegría, la situación no mejoró: “No había doctores, no había ambulancia… ¿Para qué es hospital? Yo creo que para atender casos es el hospital, ¿para qué más sirve?”, cuestionó la mujer, quien finalmente logró que una patrulla policial los trasladara hacia centros de mayor complejidad.
Tras una noche de cuidados iniciales, los menores fueron derivados al Hospital del Niño. Sin embargo, Flores denunció que le exigieron pagos adicionales para el traslado: “El servicio de emergencia está caro, ahí tienen que pagar 150 recién para que venga la ambulancia”, afirmó, subrayando la precariedad del sistema público ante casos críticos.
Estado crítico y pedido de ayuda
Actualmente, el menor de los hermanos se encuentra en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) con un pronóstico reservado. “Mi hermanito está grave… está con pronóstico bajo porque su corazoncito no está reaccionando bien”, explicó Flores. La niña, por su parte, se encuentra en sala tras haber pasado por cirugía, recuperándose de las lesiones en sus extremidades y rostro.
La tragedia golpea a una familia que ya atravesaba una situación límite. La abuela de los niños padece cáncer y el padre de los menores abandonó el hogar tras el diagnóstico de la enfermedad. “Nosotros somos de bajos recursos, mi mamá tiene cáncer y no es una mujer sana”, señaló Elizabeth, quien regresó a los restos de su vivienda solo para constatar que “todo se había quemado, no hay nada”.
Cómo colaborar
La familia ha habilitado los siguientes canales para recibir ayuda de la población chuquisaqueña y nacional:
- Contacto directo: 75605393 (Elizabeth Flores).
- Ubicación: Hospital del Niño y Hospital Santa Bárbara (donde se encuentran los familiares permanentemente).
- Canales de pago: Se dispone de una cuenta y código QR para donaciones económicas destinadas a medicamentos y gastos médicos no cubiertos.
“Estamos pidiendo ayuda con lo que se pueda… mi hermanito me decía: ‘Eli, ayúdame, me estoy muriendo’”, concluyó Flores, apelando a la solidaridad ciudadana para enfrentar los gastos de una recuperación que será larga y costosa.
