Sucre 10 de junio (ANV).-El Defensor del Pueblo a nivel nacional, Pedro Calizaya, instó a todos los sectores movilizados en Bolivia a respetar los límites del derecho a la protesta, haciendo un llamado a la pacificación y al respeto de los derechos de terceros. Calizaya alertó sobre la escalada de violencia y las restricciones impuestas a los camioneros, a quienes «no les están dejando ni siquiera comprar comida».
Calizaya recordó que, si bien el derecho a la protesta está garantizado, este debe ser ejercido de manera pacífica, no violenta y sin afectar los derechos de otras personas. «Si bien es cierto que hay un derecho a la protesta, este también debe ser limitado, ya lo ha dicho el Tribunal Constitucional, la Corte Interamericana, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos», enfatizó. Enumeró los límites: «Primero, que debe ser pacífica, no violenta; segundo, que no debe afectar los derechos de terceras personas; y tercero, que no puede impedir el paso, por ejemplo, de ambulancias, o el tránsito de servicios en favor de las personas».
El Defensor del Pueblo se refirió a la intervención de la policía, que tiene el mandato constitucional de mantener el orden interno, y a la posible participación de las Fuerzas Armadas, cuya evaluación de intervención debe realizarse al agotarse las posibilidades de la policía. Subrayó la importancia de evitar la escalada de violencia por parte de todos los actores involucrados. «Lo único que yo pido es que no se pueda, por parte de ninguno de los actores, escalar la violencia, porque eso va en desmedro solamente de las bolivianas y bolivianos», advirtió.
Calizaya denunció que las demandas que trascienden los límites legales deslegitiman la protesta. Relató que, al ingresar con ambulancias a la zona de bloqueo en Palca, su personal fue retenido, lo que evidencia una situación delicada. «Hemos sido retenidos, mi personal ha sido retenido, no ha podido ni avanzar ni retroceder. Afortunadamente, hemos tenido la posibilidad de que retorne nuestro personal», narró.
El Defensor del Pueblo reconoció la existencia de una crisis con múltiples factores: un componente político-electoral y una crisis económica que afecta a la población con la escasez de alimentos, la subida de precios y la falta de combustibles. Instó a los actores políticos a dejar de lado las mezquindades y pensar en el pueblo boliviano. «En la contienda política electoral, sí exhortamos a todos los actores políticos, por favor, ya dejen de mezquindades políticas y piensen en el pueblo boliviano», solicitó.
Calizaya afirmó que se están extremando los esfuerzos para generar espacios de resolución de la conflictividad de manera transitoria hasta las elecciones, respetando tres condiciones: participación de los actores, un marco de legalidad y la ausencia de condiciones previas al diálogo.
El Defensor del Pueblo saludó la iniciativa del Tribunal Supremo de Justicia de convocar a una cumbre de órganos del Estado y la propuesta del Tribunal Supremo Electoral para generar una transición electoral viable y tranquila. Enfatizó la necesidad de respetar el orden democrático y realizar las elecciones en agosto como la única manera de superar la crisis de manera constitucional.
Al ser consultado sobre el rol del movimiento de Evo Morales, Calizaya atribuyó las movilizaciones a problemas económicos, además del componente político electoral. Reconoció que la sociedad está viviendo una crisis económica a diario, por lo que es necesario dar una respuesta y certidumbre a la población.
Finalmente, el Defensor del Pueblo señaló que se están generando medidas paliativas para regularizar el comercio y el abastecimiento, aunque reconoció que el problema de fondo es económico y requiere una política económica por parte del nuevo gobierno.
