Sucre, 15 de julio (ANV). – El presidente de la Cámara de la Construcción de Chuquisaca (CADECO), Samuel Torrez, declaró que el sector atraviesa una situación crítica debido a la falta de pagos por parte del Gobierno Central, el incremento sostenido en el costo de materiales y la presión fiscal, lo que ha derivado en un estado de emergencia latente.
«Estamos dispuestos al diálogo y a trabajar de la mano con las autoridades para encontrar soluciones que permitan a nuestros sectores recuperar su dinamismo y seguir contribuyendo al desarrollo del país», manifestó Torrez. Sin embargo, advirtió que si no se atienden las demandas del sector, “tomaremos acciones pertinentes para hacernos escuchar y que se nos tome en cuenta”.
Como primera medida, la CADECO evalúa la toma simbólica de instituciones como el Servicio de Impuestos Nacionales y entidades que dependan directamente del Gobierno Central. “Es lo que más nos preocupa actualmente, con la subida de materiales que hemos tenido en los últimos días”, explicó.
De acuerdo con Torrez, en el primer semestre de 2025 varias empresas constructoras se han declarado en quiebra. A esto se suma el deterioro de la salud física y mental de muchos trabajadores del rubro debido a la presión económica que enfrentan, especialmente por parte de entidades financieras e impositivas.
Sobre los materiales, indicó que «algunos insumos eléctricos han tenido un incremento hasta del 300%» y que “los insumos básicos han subido entre un 70% y 80% entre enero y junio de este año”.
La situación también ha provocado una migración de mano de obra calificada. “No estamos encontrando maestros ni contratistas. Los pocos que hay están empezando a subir sus costos de manera excesiva y abusiva”, señaló. Según Torrez, el jornal de un peón ha pasado de costar entre 80 y 100 bolivianos a entre 150 y 180, mientras que los maestros albañiles han elevado aún más sus tarifas.
En lo impositivo, denunció una creciente presión por parte de Impuestos Nacionales, agravada por fallas en el sistema CIAT, lo cual genera multas injustificadas. “No tenemos los desembolsos necesarios en los tiempos correctos, y eso nos impide cumplir con nuestras obligaciones tributarias”, afirmó.
