El gerente general de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (CAINCO) de Chuquisaca, Omar Orellana, manifestó su preocupación por el inminente anuncio del incremento salarial correspondiente a la presente gestión, señalando que la medida podría afectar la estabilidad de las fuentes laborales y agravar la inflación.
«Estamos a días de lo que va a ser el anuncio de lo que va a ser el incremento salarial en la presente gestión», indicó Orellana, quien lamentó que, a pesar de las solicitudes de sectores empresariales para congelar los salarios, «sectores afines al gobierno y también gremios como la Central Obrera Boliviana ya han tratado este incremento».
El representante empresarial señaló que no se consideró la situación económica actual planteada por instituciones como la Cámara Nacional de Industrias, la Cámara Nacional de Comercio y la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia. «Lamentamos esto porque lamentablemente se pone en riesgo fuentes laborales», afirmó.
Orellana advirtió que un aumento salarial no consensuado podría generar «mucho más inflación» y criticó que el gobierno no haya contemplado la situación financiera particular de cada empresa antes de definir el ajuste. «No hemos sido escuchados como sector», expresó, remarcando la necesidad de analizar el «punto de equilibrio» de cada empresa y sus costos antes de imponer incrementos salariales.
Respecto al ajuste de costos, el gerente de CAINCO explicó que «es muy difícil porque la mayoría importa» y que reducir gastos podría impactar directamente en la estabilidad de las planillas de trabajadores. «Ver qué acuerdo se pueda tocar con el trabajador antes de tomar la última determinación que ya sería directamente el destino de las personas», añadió.
Orellana también se refirió a la situación del sector farmacéutico, advirtiendo sobre las complicaciones derivadas de la escasez de dólares para la importación de medicamentos. «Nuestra industria farmacéutica no está bien fortalecida, la mayoría de los productos y los medicamentos vienen del exterior», explicó. Señaló que la falta de divisas o el encarecimiento de las importaciones «afecta a toda la población en general».
Finalmente, Orellana exhortó al gobierno a cambiar su política económica para garantizar la importación de productos esenciales. «El gobierno tiene que garantizar que los productos más necesarios puedan ser importados sin ningún tipo de restricción», afirmó, advirtiendo que se deben tomar medidas para salvaguardar la economía al menos hasta agosto. «Esperamos que después de las elecciones la persona que asuma el mandato tenga una nueva idea de cómo manejar la economía y brindar soluciones», concluyó.
