Un análisis difundido por el Economista Omar Velasco sobre el crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que su aprobación tendría consecuencias severas para la economía boliviana. El documento señala que la primera medida es la eliminación de subsidios a los combustibles, con un alza del diésel del 68% y de la gasolina del 69%.
El análisis indica que el GLP pasaría de Bs 22,5 a Bs 120,0, un aumento del 433%. Como resultado, el costo de los pasajes en La Paz se duplicaría: el microbús subiría de Bs 2,5 a Bs 4,5 y el minibús de Bs 3,5 a Bs 6,0 en trayectos largos mientras que en Sucre, aplicando la proporcionalidad, el pasaje de transporte público sería de Bs 5.50.
La segunda condicionalidad es el aumento de las tasas de interés. El crédito de vivienda social subiría del rango 5,5%-6,3% al 12,5%-15,1%. El crédito productivo para pequeñas empresas pasaría del 7,0% al 15,0%.
El análisis señala que la microempresa, la más vulnerable, vería su costo de financiamiento subir del 11,5% al 30,0%. En la práctica, el crédito se volvería inaccesible para una proporción importante de la población.

La tercera medida es la flexibilización del dólar. Tomando como base la evolución reciente, se espera una depreciación mínima del 30% anual. El tipo de cambio alcanzaría Bs 21,1 en 2028 y Bs 35,7 en 2030.
El documento advierte que los precios de productos importados, insumos industriales, medicamentos y bienes de capital se dispararían. Los salarios, que ya pierden poder adquisitivo, se verían aún más afectados por la inflación.
La cuarta condicionalidad es el recorte presupuestario del déficit fiscal en 22% anual. El déficit pasaría de Bs 36.800 millones a Bs 17.463 millones en 2030. Esto significaría menos inversión pública, infraestructura, hospitales y programas sociales.
El análisis proyecta una caída del PIB de 3,0% a 5,0% entre 2026 y 2027. El desempleo subiría del 3,8% al 5,2% y la inflación escalaría del 5,0% al 15%-20%.
Los salarios reales caerían entre el 15,0% y el 25,0%. La pobreza treparía del 52,0% al 58,0%, lo que significa más de un millón de bolivianos adicionales en situación de pobreza.
El documento concluye que el crédito del FMI «no es un salvavidas, es una camisa de fuerza» que ataría al país a ajustes interminables. Señala que los recursos se destinarían a pagar más deuda sin estabilizar la economía.
El análisis menciona que los asambleístas que responden a Rodrigo Paz, Tuto Quiroga, Doria Medina y Manfred cargan con una enorme responsabilidad. «En sus manos está el futuro de Bolivia, y la historia se los cobrará», concluye el documento.