Sucre, 24 de diciembre (ANV). La Casa de la Libertad, descrita por su director Mario Linares como un verdadero «templo cívico boliviano», sigue siendo sigue teniendo un considerable flujo de visitantes pese a la disminución del flujo turistico. Este espacio no solo resguarda objetos históricos, sino que es un centro activo donde se presentan conciertos de música clásica y popular, exposiciones de pintura y otras actividades culturales.
“Hay museos que son solo repositorios, pero la Casa de la Libertad es un museo muy activo, ya que se hacen todo tipo de presentaciones artísticas”. Señaló Linares.
Según Linares, el turismo en Bolivia disminuyó, pero la casa de la libertad continúa con su afluencia correspondiente, “Aunque el turismo en el país ha disminuido por problemas como bloqueos y falta de divisas, la Casa de la Libertad continúa atrayendo visitantes con su historia y actividades». Manifestó.
En el marco del Bicentenario, la Casa de la Libertad adquiere un significado aún mayor. Representa la «casa materna» de Bolivia, el lugar donde nació la patria, según el director. «Es como visitar la casa de una madre después de haber estado lejos, personas se sacan el sombrero al ingresar en señal de respeto al templo cívico sagrado». Destacó Linares.
Por último Linares, de cara a la Navidad, reflexinó sobre las tradiciones y el carácter religioso de los bolivianos con el respeto y la fe de las comunidades indígenas, quienes, al igual que muchos, veneran este tiempo como una oportunidad para reflexionar, perdonar y fortalecer la unión.
