Sucre, 10 de noviembre (ANV).- El alcalde municipal de Sucre, Enrique Leaño, ha expresado su preocupación por los retrasos en la implementación de una planta procesadora de residuos sólidos y el cierre del botadero de Lechuguillas, atribuyendo la situación a la postura del secretario de Medio Ambiente de la Gobernación.
Según Leaño, la alcaldía busca cerrar el botadero actual en un plazo máximo de año y medio a dos años, reemplazándolo con una planta procesadora de residuos sólidos cuya construcción está próxima a iniciar.
El alcalde Leaño indicó que la directora jurídica de la alcaldía se ha reunido con el secretario de Medio Ambiente, quien, según Leaño, mantiene una posición que genera obstáculos al proyecto. Leaño afirmó que «pretextos siempre van a existir. Cuando se quieren poner trabas siempre lo van a hacer, pero el fondo del problema es poner trabas» dijo. La alcaldía sostiene que ha demostrado la ausencia de contaminación por lixiviados del botadero actual, los cuales no han llegado al río Chico.
Leaño también mencionó que el secretario de Medio Ambiente de la Gobernación de Chuquisaca, ha impugnado una orden judicial que ratificaba la necesidad de avanzar con el proyecto, a pesar de que el juez «ha entendido plenamente la situación y aparte de ser ratificada, le ha montado a la gobernación».
La alcaldía ha refutado las objeciones del secretario, incluyendo la necesidad de aceptación de los distritos (cuando la norma solo exige socialización) y una supuesta norma nacional sobre distancias de construcción que, según Leaño, ha sido malinterpretada o desactualizada.
El alcalde señaló que el secretario ha intentado movilizar a dirigentes de distritos para oponerse a la emisión de la licencia ambiental, sin éxito. La planta procesadora de residuos sólidos se ubicará en una zona diferente, más plana, y la empresa encargada ya ha firmado contrato y está realizando el replanteo, a la espera de la licencia ambiental.
