Sucre, 20 de mayo (ANV). – Marco Solís, director ejecutivo de la Asociación de Gobiernos Autónomos Municipales de Chuquisaca (AGAMDECH), expresó su preocupación por la drástica reducción en los ingresos provenientes del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), que ha afectado significativamente a los municipios del departamento.
“Compensar esta baja que se tiene del IDH es urgente. ¿De qué manera afecta? A salud, educación… Sí, afecta, porque está el desayuno escolar, algunos contratos en el área de salud, hay varios ítems y rubros que se cubren con el IDH”, explicó Solís. Añadió que la disminución no solo impacta a las alcaldías, sino también a universidades y a la Gobernación.
Según el representante de AGAMDECH, “el IDH ha bajado casi un 50% en los municipios”. Esta caída representa un fuerte golpe a las finanzas municipales, dificultando la continuidad de programas esenciales y la ejecución de nuevas obras.
En relación a posibles medidas para contrarrestar este recorte, Solís mencionó que existe un proyecto de ley en curso para compensar a los municipios más afectados, particularmente aquellos que perdieron población según el último censo. “Estamos a la espera de ese proyecto de ley que se pueda aprobar. Los municipios sí lo vamos a apoyar para compensar la baja que ha habido de recursos”, indicó.
Sin embargo, advirtió que, incluso con esta compensación, los presupuestos municipales seguirán siendo insuficientes. “De ninguna manera, ningún presupuesto va a paliar completamente las necesidades que tienen los municipios. Estas son múltiples y permanentes. Necesitamos mayor presupuesto para afrontar las diferentes demandas que cada día, cada mes, cada año se generan”, afirmó.
El director ejecutivo de AGAMDECH también señaló que, ante la falta de recursos, los municipios recurren a mecanismos alternativos como créditos o fideicomisos, en función de su capacidad de endeudamiento. “Cada municipio ve cómo puede alivianar y solucionar estos problemas que se nos presentan cada año”, concluyó.
La situación se presenta como un desafío urgente para los gobiernos locales, que buscan mantener la prestación de servicios básicos y sostener proyectos de desarrollo en un contexto de restricciones económicas crecientes.
