Sucre, 6 de abril (ANV).- La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Chuquisaca, a través de su director, Coronel Miguel Ángel Valdivia, informó sobre la desarticulación de una organización criminal dedicada al robo de domicilios, comúnmente conocidos como «monreros».
Esta banda estaría vinculada a ocho hechos de robo en la ciudad de Sucre. El Coronel Valdivia destacó que este resultado es «el producto de un mes de trabajo técnico planificado y silencioso ejecutado por personal del DARCI, departamento de análisis criminal e inteligencia».
Según la información proporcionada, los «monreros» son delincuentes especializados en ingresar a domicilios incluso «bardeando muros», con el objetivo de sustraer dinero, joyas y objetos de valor.
El modus operandi de la banda era sistemático: identificaban previamente a las víctimas, estudiaban los domicilios, aprovechaban la ausencia de los propietarios e ingresaban violentando sistemas de seguridad.
Posteriormente, robaban dinero y objetos de valor, cambiaban constantemente de vehículos para evadir controles y, tras cometer los robos, abandonaban el departamento, trasladándose a Oruro, Cochabamba e incluso Santa Cruz, para luego retornar y continuar delinquiendo.
El Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI) activó tareas investigativas desde el primer hecho registrado, identificando patrones delictivos, realizando zonificación del delito, estableciendo rutas de desplazamiento y logrando vincular todos los hechos dentro de una misma estructura criminal.
Gracias al trabajo del TASE, se logró ubicar a los implicados fuera del departamento, identificando su presencia en Oruro y Cochabamba. Un operativo en Oruro resultó en la aprehensión de dos personas, una de sexo femenino y otra de sexo masculino, y un tercer implicado ya aprehendido en Oruro por un caso similar.
Una vez trasladados a Sucre, los aprehendidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público. Se formalizó la imputación por el caso inicial ocurrido en el barrio de Belén, donde se sustrajeron 20.000 bolivianos en efectivo, joyas de oro valuadas en 5.000 bolivianos y un teléfono celular.
El Ministerio Público imputó por robo agravado y, en audiencia con el tribunal, se determinó la detención preventiva por dos meses en el centro penitenciario San Roque.
El caso del barrio Belén fue el punto de partida de la investigación, a partir del cual el DACI logró establecer la existencia de al menos siete casos adicionales paralelos con el mismo patrón delictivo, todos presentando violencia en el acceso, búsqueda selectiva de dinero y el uso de vehículos identificados, un Suzuki Grand Vitara y un San Terreno.
