Sucre, 16 de diciembre (ANV).- La Alcaldía de Sucre, a través de su Secretario General, Osmar Vargas, ha iniciado conversaciones con la Federación de Panaderos para establecer un precio oficial para el pan de batalla en la ciudad.
Esta medida surge a raíz de la eliminación de la subvención de la harina, lo que ha generado dificultades para los panaderos y un posible incremento en el costo del producto. La propuesta municipal es que el pan se regule a 50 centavos, mientras que la Federación de Panaderos ha planteado precios de 70 y, posteriormente, 60 centavos.
Según Vargas, la Alcaldía «no puede retroceder» en su posición de cuidar el bolsillo del ciudadano. La Federación de Panaderos propuso que el pan costara 50 centavos en la panadería, pero que llegara a las tiendas a un costo cercano a los 60 centavos, una propuesta que fue rechazada por la municipalidad.
Se ha declarado un cuarto intermedio en las negociaciones para que los panaderos reflexionen sobre la propuesta. Vargas enfatizó que el pan de batalla «debe tener características solidarias porque llega a las mesas más humildes».
Paralelamente a estas negociaciones, la Alcaldía ha instruido operativos para controlar la venta de pan en diversos lugares, con el objetivo de combatir la especulación de precios. Se ha detectado que algunos comerciantes están aumentando el precio de panes que nunca fueron producidos con harina subvencionada, como el pan de Yota o el pan marraqueta.
La municipalidad también ha expresado su preocupación por la forma de distribución, el peso y las condiciones de salubridad del pan, anunciando controles en estos aspectos. Vargas señaló que, si la Federación de Panaderos no llega a un acuerdo, la Alcaldía buscará otros sectores interesados en comercializar el pan de batalla a un precio y calidad correctos, abriendo distintos lugares en la ciudad para su venta.
Sin embargo, la prioridad sigue siendo la Federación de Panaderos por su disposición al diálogo.
