Perdió todo, estuvo buen tiempo deprimido y había llegado a la conclusión de no ver ningún otro sentido a su vida. Había ahorrado cerca de 10 años, tenía la tienda, un modesto anticrético y la esperanza de comprarse una casa nueva, que entonces estaba en oferta (en la calle Camargo) cerca del centro de la plaza 25 de Mayo, fue hace más de 15 años le habían pedido 15 mil dólares, tenía ahorrado sus años de trabajo en la cooperativa COSAL y haciendo cálculos devolviendo el anticrético de la tienda y los intereses generados, podría por fin completar el pago total de la casa. Planificó la entrega y compra de la casa la fecha de cumpleaños de su esposa, había pensado mejor fecha que hacer ese regalo a su compañera de vida, quién le dio tres hijos y una vida plena de sueños y esperanzas.
Un día antes del cumpleaños, se anotició que COSAL se declaró en quiebra, que todo su patrimonio había sido embargado, no había ningún responsable, todos habían perdido sus ahorros.
Él que había planificado, soñado y preparado un regalo de cumpleaños ideal, se desayuno la triste noticia y tuvo que en el dolor inmenso de perder sus ahorros, informar de la triste noticia. -no le deseo a nadie eso- me dijo.
Se angustió, deprimió, y cayo rendido. Más tarde con una deuda, tres hijos y un dolor en la garganta, se confrontó a su esposa. Su esposa le anunció que se iría a España, su hermana le había invitado a vivir allá por mejores oportunidades. Él le dijo que estaba en su libertad de irse, pero si se fuera que no volviera más, que como sea saldrían adelante, que no importaba si comieran lagua o sopa sin carne, pero que saldrían adelante, ella se quedó con él y salieron adelante.
Se recuperó empezó a tomar protagonismo entre los socios que no eran pocos, sino varios, accedió a los documentos, registros y evidenciado quienes se habían beneficiado, supo que varios empresarios se compraron, casas, dueños de medios de comunicación, que se hicieron hoteles y empresas, al final una mañana le agarro del cuello a un director de un medio conocido y le ajustició «usted habla bonito de los pobres, cuando gracias a los ahorros de la gente humilde usted se hizo casas prestamos con que compró todo sus equipos, que sinvergüenza es…»,
