Familia «no, nos dan muchas esperanzas y eso nos tiene muy desesperados»

Propietarios del surtidor asumen los gastos médicos. Familia: “Es una persona joven, es padre de familia, tiene su hijita de 2 años”

La familia del joven de 26 años que el pasado jueves sufrió un grave accidente al caer al tanque de combustible de un surtidor en la avenida Juana Azurduy de Padilla, continúa en vigilia a la espera de noticias alentadoras sobre su estado de salud. El paciente permanece internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Santa Bárbara, donde los médicos mantienen el pronóstico como reservado.

Rosmery Torrico, hermana del afectado, expresó la preocupación de la familia por la falta de avances en la evolución clínica. “Nos dicen que es un tema muy reservado, que no hay mucho avance. Estamos muy preocupados como familia, no hemos podido descansar”, señaló.

La mujer pidió al personal médico “hacer todo lo inhumanamente posible para sacarlo de ese cuadro”, recordando que su hermano “es una persona joven, es padre de familia, tiene su hijita de 2 años” y que la familia mantiene la esperanza de que logre superar la crisis.

Asimismo, agradeció que los dueños del surtidor estén cubriendo los gastos de atención médica, aunque reconoció que la incertidumbre resulta muy difícil de sobrellevar. “Nos dicen lo mismo, que el pronóstico es reservado, y eso nos tiene muy desesperados como familiares”, manifestó.

Finalmente, la familia pidió a la población sumarse con oraciones por la recuperación del joven. “Cada minuto, cada hora que pasa para nosotros es muy desesperante no poder saber si hay una mejora. Solo pedimos ayuda con la oración”, expresó Torrico.

El estado de salud del trabajador continúa siendo crítico y las próximas horas serán determinantes para conocer su evolución.

Información: Radio Encuentro

Tambíen te puede interesar