Sucre 23 de Abril (ANV).-La historiadora Marta Elena de la Zerda anunció la próxima presentación de su obra más reciente, titulada «Juana y Manuel, su huella imborrable», como parte de las actividades conmemorativas por el Bicentenario de la independencia nacional. El anuncio fue realizado en la ciudad de Sucre, en el marco de una comisión integrada por actores nacionales e internacionales.
La presentación del libro está prevista para el mes de mayo, en coincidencia con el aniversario del fallecimiento de Juana Azurduy de Padilla, figura emblemática de la lucha por la independencia. La obra constituye, según la autora, una profunda reflexión sobre los hitos históricos que marcaron los 200 años de historia nacional y su impacto en la identidad boliviana contemporánea.
«Con este libro conmemoramos su partida recordando su vida y su lucha, especialmente para que los niños y jóvenes comprendan el valor de su legado», expresó De la Zerda. La historiadora resaltó que el texto describe con detalle cada uno de los lugares recorridos en una simbólica marcha a caballo, que reeditó los caminos de las batallas libradas por Juana Azurduy y Manuel Ascencio Padilla.
«Juana y Manuel lucharon con tanto fervor, con tanta insistencia, que dejaron una huella imborrable. Esa historia no debe quedar en el olvido», enfatizó la autora. El libro rescata la memoria de esos recorridos históricos, brindando un testimonio vívido de los escenarios de combate y de resistencia popular.
La presentación será organizada conjuntamente con la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca, como parte de una agenda mayor de eventos académicos y culturales por el Bicentenario. De la Zerda también destacó la participación del investigador Giovanni, con quien se conformó la comisión especial para esta conmemoración.
La publicación apunta a revitalizar el legado de Juana y Manuel entre las nuevas generaciones, vinculando la historia con el presente. «Queremos que los niños valoren esa lucha y comprendan que forman parte de una identidad construida a lo largo de dos siglos», concluyó.
