El abogado de Evo Morales, Orlando Ceballos, acusó al presidente Luis Arce de priorizar su ambición personal sobre el bienestar de los bolivianos, responsabilizándolo por la crisis económica y social que atraviesa el país. “Ha privilegiado la ambición personalizada de Luis Arce, imaginando que puede ser reelecto cuando debería haberse abocado a gobernar este país”, afirmó Ceballos, quien lamentó las consecuencias de un gobierno que, según él, se ha centrado en la reproducción del poder en lugar de cuidar los intereses de los ciudadanos.
Ceballos también cuestionó la capacidad de los ministros del gobierno, afirmando que son “incapaces” e “incompetentes”, y agregó que la corrupción ha llegado incluso a los hijos del presidente. “Cuando tienes a ministros incapaces, incompetentes, cuando tienes a los hijos del presidente robando descaradamente, los ciudadanos tenemos el legítimo derecho de decirles ‘incapaces, corruptos, váyanse’”, sostuvo el abogado.
El abogado también expresó su preocupación por el creciente descontento popular, mencionando que el gobierno se está convirtiendo en un “peligro” para la ciudadanía. “Mire cuántos meses faltan para el día de las elecciones, y este gobierno se está convirtiendo en un peligro para la propia ciudadanía”, afirmó, refiriéndose a los efectos negativos de la gestión de Arce, como la escasez de hidrocarburos que ha generado grandes problemas en los sectores productivo y de transporte, lo que a su vez ha incrementado los precios de la canasta familiar y deteriorado la calidad de vida de los bolivianos.
“Vean ustedes las colas, vean ustedes los precios en el mercado”, señaló Ceballos, indicando que la situación está afectando gravemente a la población. Además, destacó que aunque las manifestaciones de repudio comienzan de manera aislada, eventualmente se canalizarán de manera más orgánica. “La ciudadanía empieza a movilizarse, y va a llegar un momento en que estas manifestaciones de repudio van a ser centralizadas de alguna manera, lo que pondrá fin a este mal gobierno”, concluyó Ceballos.
