La alarmante cantidad de casos de violencia infantil en el Distrito 3 ha movilizado a las organizaciones vecinales, quienes salieron hoy a las calles para exigir justicia y mayor seguridad para los menores. «Nuestros niños ya no están seguros en las calles», denunciaron las representantes de las promotoras comunitarias y la Red del Distrito 3, quienes alertaron sobre la lentitud en los procesos judiciales contra agresores de menores de edad.
Según informaron, «los equipos de trabajo son muy escasos en el Distrito 3», lo que retrasa la atención a víctimas de violencia. La Defensoría de la Niñez y Adolescencia (DNA) reconoció que «no se dan abasto» debido al insuficiente personal. Además, los Servicios Legales Integrales Municipales (SLIM) reportaron que solo en enero de este año recibieron «más de 100 denuncias» de violencia infantil.
Uno de los casos más preocupantes involucra a dos niños de 7 y 9 años que fueron víctimas de abuso. «Los agresores se encuentran presos, pero sin sentencia», alertaron, explicando que «recién en junio está programada la audiencia de uno de los agresores». Además, la víctima ni siquiera ha recibido «una entrevista en cámara Gesell», lo que, según las activistas, revictimiza a los menores. «Una sola vez tendrían que preguntarle y no después de tanto tiempo», lamentaron.
Asimismo, denunciaron la falta de infraestructura de seguridad en el distrito. «Solo hay cinco módulos policiales para ocho zonas», lo que consideran insuficiente para garantizar el orden y la protección de los menores. «En los módulos no están 24/7, los efectivos se salen a almorzar, en la noche cuando uno los busca, no están», señalaron.
En el marco del carnaval, las organizaciones también han pedido un refuerzo inmediato en las medidas de seguridad. «Queremos mayor presencia policial, control y patrullajes, porque se ve mucha borrachera y lamentablemente algunos toman el lema de ‘en carnaval todo está permitido’ como justificativo para cometer abusos», indicaron.
Finalmente, hicieron un llamado a las autoridades para que «se haga algo ahora» y no se continúe permitiendo que «la lucha contra la violencia siga siendo un tema secundario». «No queremos ya escuchar en estos carnavales más violencia, especialmente contra los niños y mujeres vulnerables», concluyeron.
