Sucre, 6 de noviembre (ANV).- En una declaración realizada tras su visita a Sucre, el vicepresidente electo de Bolivia, Edman Lara, narró un encuentro con un joven oficial de policía que, según su relato, fue trasladado de manera punitiva a Pando por el comandante general de la institución, general Augusto Russo, tras multar a un familiar de este último. Lara calificó la situación como «abusiva» y anunció que solicitará una revisión del caso, instando a un cambio en el sistema que, a su juicio, también perjudica a los propios policías.
El hecho ocurrió esta tarde en Sucre, donde Lara conoció al oficial, quien se le acercó visiblemente afectado. «Vi a su hijo, vi a su esposa con una cara de tristeza que de verdad me daban ganas de llorar», expresó el vicepresidente electo. Según su testimonio, el subteniente le explicó que, durante un servicio de tránsito, procedió a extender una boleta de infracción a un conductor que había vulnerado la norma, sin saber que era pariente del comandante general.
Como presunta represalia, el oficial habría sido reasignado a Pando. «El comandante general de la policía boliviana, el general Augusto Russo, me ha cambiado de destino a Pando por el solo hecho de extenderle una boleta de infracción a uno de sus familiares», fue la explicación que, según Lara, recibió del afectado. El vicepresidente electo cuestionó el uso del poder para este tipo de castigos y aseguró que este no sería un caso aislado, sino parte de una serie de quejas y problemas dentro de la institución.
Finalmente, Lara afirmó que se procederá a solicitar un informe formal al general Russo sobre los motivos del traslado y se investigará el caso. Concluyó señalando la necesidad de modificar un sistema que consideró corrupto y dañino tanto para la ciudadanía como para los agentes subalternos.
