Sucre, 12 de septiembre (ANV).- Marco Antonio Monzón, presidente del Consejo Distrital 4 y de la junta vecinal Planta 10, junto a otros dirigentes de base, expresó su rechazo al Programa Operativo Anual (POA) 2026 del Gobierno Municipal de Sucre, argumentando que no responde a las necesidades de las juntas vecinales.
Monzón señaló que “esa instancia orgánica que se supone que ha emergido de las bases de las 94 juntas vecinales del distrito 4, lastimosamente ha terminado traicionando los intereses, el derecho al progreso y al desarrollo de las juntas vecinales”.
De acuerdo con su declaración, el POA 2026 priorizaría gastos corrientes, contratación de personal e indumentaria para funcionarios, en lugar de proyectos de inversión para las bases sociales. “No benefician a la población, no benefician a las juntas vecinales, no benefician al pueblo que le ha puesto al alcalde en ese cargo”, afirmó.
El dirigente cuestionó además la reducción de proyectos para el distrito, indicando que “en una supuesta cumbre se había socializado la aprobación de 21 proyectos, pero cuando revisamos el POA apenas son ocho”. En contraste, aseguró que otros distritos cuentan con entre 50 y 80 proyectos.
Monzón calificó al distrito 4 como “la cenicienta de los ocho distritos del municipio de Sucre”, al considerar que recibe menor presupuesto y menos atención en comparación con otras zonas. En ese sentido, los representantes solicitaron una asignación adicional de al menos cinco millones de bolivianos para cubrir las demandas más urgentes.
El presidente vecinal también criticó el procedimiento seguido en el Consejo Municipal, mencionando que inicialmente el POA 2026 fue rechazado en sesión, pero “ahora el señor González, el señor Lora y la señora Montaño están queriendo forzar la aprobación a través de una curiosa sesión extraordinaria de manera virtual, cuando este tema debería ser tratado en una sesión ordinaria con convocatoria escrita”.
Finalmente, Monzón reiteró que las juntas vecinales del distrito 4 no aprobaron el POA 2026 y manifestaron sentirse “traicionados, abandonados y engañados” tanto por su propio consejo distrital como por el Gobierno Municipal.
