Sucre, 14 de noviembre (ANV). – La reciente aprobación del Decreto Supremo 5271, que permite la liberación e importación de carburantes, esta generada preocupación en distintos sectores de Bolivia. Ponciano Soliz, experto en hidrocarburos, calificó la medida de “gasolinazo y dieselazo” debido al inevitable incremento en el precio de estos combustibles.
“El gobierno lo ha lanzado porque ya no tiene recursos suficientes para adquirir el producto en el exterior; los fondos se destinan a salarios y aguinaldos, y la situación es muy delicada”. Afirmó el especialista.
Soliz explicó que la medida obligará a los agroindustriales y fábricas a comprar combustibles importados a precios mucho más altos, lo que elevará el costo de la gasolina y el diésel a alrededor de siete bolivianos por litro, “Y la Asosur y todos sus surtidores van a vender a ese precio que significa esto un gasolinazo y un dieselazo”. Dijo.
Según el experto la medida también podría desatar una subida en el precio de los pasajes del transporte público y en los productos de la canasta familiar, “El gobierno está más preocupado en conseguir dinero para sueldos y aguinaldos, ya no tiene dinero para comprar el carburante, las largas colas continuarán”. Indicó.
Soliz agregó que la escasez persistirá debido a la deuda que Bolivia tiene con empresas proveedoras las cuales han limitado el suministro mientras no se regularice el pago pendiente, “Son las empresas Trafigura y Vitol por eso estas empresas ya no le venden a Bolivia, por que les deben”. Concluyó.
