Sucre, 13 de mayo (ANV).— La Empresa Municipal de Aseo Sucre (EMAS) informó que, tras una temporada de lluvias intensas que superó en un 30% el promedio registrado en los últimos veinte años, se han acelerado las gestiones para consolidar un nuevo relleno sanitario y una planta de tratamiento de residuos sólidos. Así lo hizo conocer su gerente, José Luis Roncal, quien detalló los trabajos y procesos en curso.
Según indicó, las lluvias han generado impactos en distintas regiones del país, incluyendo el botadero municipal de Sucre. “En el país han ocasionado inundaciones, desbordes y por supuesto que en el botadero tenía que afectarnos”, sostuvo, al destacar que “el personal de EMAS ha estado trabajando día y noche para contener este llenado de las piscinas y evitar problemas en la quebrada”.
Como parte del seguimiento judicial al estado del botadero, recientemente se llevó a cabo una inspección por parte del Juzgado Agroambiental. “El juzgado ha contratado peritos expertos, un ingeniero ambiental y un ingeniero civil, que en un plazo de 25 días deben presentar un informe técnico con base en la visita realizada”, explicó Roncal. Las determinaciones posteriores estarán a cargo de la autoridad judicial.
Paralelamente, EMAS y el Gobierno Municipal han trabajado de manera conjunta en obras preventivas. “Se ha construido un dique en la parte inferior, cerca a la quebrada, con todas las características para la contención del lixiviado, que en este momento no existe porque no hay lluvias”, afirmó.
Uno de los pasos fundamentales hacia una solución estructural es la elaboración del proyecto a diseño final para un nuevo relleno sanitario. “El ejecutivo municipal ha contratado a un equipo multidisciplinario y esperamos que hasta fin de mes puedan entregar el proyecto”, informó. Una vez aprobado, se procederá a la licitación, asignación de presupuesto y ejecución.
Roncal detalló que este nuevo relleno sanitario tendría una vida útil de aproximadamente dos años, periodo en el cual se avanzará en paralelo con la construcción de una planta de tratamiento de residuos sólidos. “El viernes, en acto público, el señor alcalde firmó un contrato con la empresa Quartz 21, que realizará una inversión de 22 millones de dólares en esta planta”, dijo.
Además, EMAS ha proyectado la construcción de dos nuevas balsas para vaciar y redistribuir el lixiviado de las cuatro existentes actualmente.
En cuanto a la ubicación del nuevo relleno sanitario, se considera un predio dentro de las 44 hectáreas municipales en el sector de Uraima. “Este lugar ha sido recomendado técnicamente y está siendo evaluado por el equipo multidisciplinario”, afirmó Roncal.
Por el momento, los residuos sólidos continúan siendo depositados en la macrocelda habilitada en enero. “Calculamos que esta disposición final podrá mantenerse hasta el mes de octubre”, concluyó.
Los recursos para todas estas iniciativas provendrán directamente del municipio.
