El constructor Jose Luis Rosales ha presentado un proyecto para implementar un polígono industrial de 11 plantas de tratamiento de residuos sólidos en el departamento de Sucre, el cual procesaría el 100% de la basura de forma automática y ecológica, generando autonomía energética mediante electricidad y biogás sin recurrir a la incineración ni al entierro de desechos.
El complejo tecnológico propuesto incluye una planta desoladora de agua y un sistema de separación automática que utiliza lectores ópticos multiespectrales y ráfagas de aire comprimido para clasificar los residuos.
Según explicó Rosales, con este método «no se trata de tener gente con las manos separando la basura, como se hacía en la edad media. Es todo automático». El sistema clasifica plásticos, vidrios, cartones y metales, convirtiendo los plásticos y vidrios en materia prima peletizada con una pureza superior al 99% para abastecer a los fabricantes.
Por otra parte, la materia orgánica se procesa en un fermentador para producir biogás, mientras que los residuos secos restantes se transforman en abono. Rosales detalló que una planta con capacidad de 1,000 toneladas diarias para Sucre generaría anualmente 56 millones de kilovatios de electricidad y 21 millones de metros cúbicos de biogás, equivalentes a 5.5 millones de garrafas.
Respecto al impacto ambiental, el constructor afirmó que «no hacemos ningún tipo de de incineración, ni quemamos nada, ni enterramos nada. Se aprovecha absolutamente todo, el 100%». Esta producción energética permitiría al departamento obtener autonomía frente al resto del país y facilitaría la sustitución del diésel por gas verde en el transporte.