Sucre, 11 de agosto (ANV).- La Cámara de la Industria Farmacéutica Boliviana (Cifabol) cuestionó que el sector no haya sido considerado en la elaboración y socialización del Plan General de Salud 2026-2030, pese a su rol estratégico como proveedor recurrente del sistema público y actor fundamental en el abastecimiento de medicamentos en el país . Mediante un pronunciamiento, la entidad sostuvo que cualquier política destinada a definir los mecanismos de adquisición y acceso a fármacos debería incorporar necesariamente la experiencia y capacidades de la producción nacional .
De acuerdo con los lineamientos conocidos del Plan, el Ministerio de Salud plantea modificar la normativa vigente para ampliar los mecanismos de compra directa, consolidar adquisiciones estratégicas mediante un comprador único —la Central de Abastecimiento y Suministros de Salud (CEASS)— y habilitar compras e importaciones directas desde mercados internacionales . Estas medidas, según la industria, buscan resolver problemas históricos como las compras fragmentadas y la falta de planificación, pero también podrían generar un desplazamiento de los fabricantes bolivianos .
Cifabol advirtió que, si estas políticas no incluyen mecanismos explícitos para priorizar la producción nacional, el Estado corre el riesgo de profundizar la dependencia externa en medicamentos e insumos estratégicos, en lugar de avanzar hacia una mayor soberanía sanitaria mediante el desarrollo de capacidades productivas dentro del país . La Cámara recordó que el fomento a la producción nacional de medicamentos constituye un principio respaldado por la Constitución Política del Estado y la Ley 1737 de Política Nacional del Medicamento .
La preocupación del sector se agrava debido al complejo contexto que enfrenta desde 2023, marcado por la inestabilidad en el acceso a divisas, dificultades con la autoridad reguladora, conflictos sociales y el retorno de procedimientos a modalidades presenciales, factores que han incrementado los costos y reducido la competitividad de una industria que genera empleo y capacidad tecnológica en Bolivia . En ese escenario, convertir al Estado en un actor adicional de importación, sin establecer condiciones que favorezcan la producción local, podría profundizar las asimetrías competitivas entre los medicamentos fabricados en Bolivia y los importados .
Ante esta situación, Cifabol solicitó formalmente al Ministerio de Salud y Deportes incorporar al sector farmacéutico en las instancias de diálogo, análisis y definición del Plan antes de avanzar en decisiones que modifiquen estructuralmente el modelo de adquisición y abastecimiento . La Cámara ratificó su disposición a contribuir técnicamente en la búsqueda de soluciones, pero insistió en que las decisiones deben adoptarse mediante un proceso amplio y participativo que reconozca a la producción nacional como un componente estratégico de la política sanitaria del Estado . “Garantizar medicamentos para los bolivianos y, al mismo tiempo, fortalecer la capacidad del país para producirlos debe ser parte de una misma política pública”, concluyó Cifabol .