Sucre, 24 de abril (ANV).- Representantes de los panaderos independientes de Sucre han expresado su descontento ante lo que califican como un trato desigual por parte del gobierno en la distribución de insumos subvencionados. Marlene Mora, vocera del sector, declaró que actualmente no reciben ningún tipo de apoyo estatal para la adquisición de harina, azúcar ni manteca, lo que estaría afectando seriamente su sostenibilidad económica.
“No recibimos la subvención, ni del azúcar, ni de la harina, ni de la manteca”, afirmó Mora, cuestionando la diferencia en el trato respecto a los panaderos afiliados a federaciones nacionales como APAVOL, quienes sí acceden a precios preferenciales. Según Mora, “el gobierno les da a veintiséis bolivianos el quintal de harina”, mientras que el mismo producto en el mercado cuesta alrededor de trescientos cuarenta bolivianos.
Asimismo, la caja de manteca es entregada a los panaderos federados a veintiocho bolivianos, pese a que su precio comercial ronda los trescientos cincuenta. “Eso es una injusticia que nosotros los panaderos estamos viviendo, es por eso nuestro reclamo”, explicó.
La situación económica para los independientes se ha vuelto crítica. Mora detalló que con un quintal de harina se producen aproximadamente mil doscientos panes, lo que genera unos cuatrocientos bolivianos de ingresos. Sin embargo, los costos de materia prima y mano de obra superan ese monto. “Nosotros estamos trabajando casi a la quiebra por mantener nuestro mercado y porque tenemos trabajadores también en nuestras panaderías”, señaló.
Ante esta situación, el sector ha comenzado a organizarse a nivel nacional, buscando el reconocimiento legal y una representación que les permita dialogar directamente con las autoridades. “Ya nos hemos organizado a nivel nacional… y vamos a ser reconocidos”, aseguró Mora.
Como medida de respuesta, los panaderos independientes evalúan un incremento en el precio del pan de batalla, que actualmente se vende a cincuenta centavos. La propuesta sería subirlo a setenta centavos por unidad. “Lo que queremos es el trato igualitario del gobierno, que a todos los panaderos nos subvencionen o que deje de subvencionar”, reclamó.
En Sucre, el sector independiente estaría conformado por más de ciento cincuenta panaderos, de los cuales sólo entre cincuenta y sesenta estarían afiliados a las federaciones reconocidas. Mora también denunció barreras de acceso a estas organizaciones, citando costos elevados de afiliación y cuotas mensuales. “Nos afilian por más de tres mil quinientos bolivianos… y nos cobran cuarenta bolivianos mensual por afiliado”, dijo.
Mientras tanto, se espera una reunión nacional de panaderos independientes en los próximos días para definir la fecha de implementación del nuevo precio del pan. “Nosotros jamás hemos levantado la voz para decirle al gobierno: vamos a subir el pan. Nunca. Quienes siempre han dicho eso, aun con subvención, han sido los federados”, concluyó Mora.
