Esta es la historia de dos mujeres bolivianas separadas por la tragedia y por mentes criminales. La niña Leidy Yenny Justiniano Roca fue raptada en 1990, cuando ella apenas tenía cuatro años. Hoy 5 de marzo se cumplen 34 años desde aquel hecho y el día en que empezó el calvario de su madre, Norma Roca, quien no deja de buscar a su hija con la esperanza de volverla abrazar y ver.
La niña de sus ojos fue raptada a sus 4 años desde el interior de su kínder, Club de Leones Nº4, en Santa Cruz y actualmente Leidy tendría 38 años, sin embargo, Norma no baja los brazos y continúa con su búsqueda tanto en Bolivia como en el exterior. Su instinto de madre le lleva a asegurar que está con vida.
“Este 5 de marzo se cumple 34 años del rapto de mi niña, fue un rapto. Mi hija no se desapareció como salió en la mayor parte de los medios en esa época (…). La última vez fue vista en el kínder por su maestra, fue la última persona que la vio”, relató Roca a Urgente.bo.

Norma relató a Urgente.bo lo que pasó estos 34 años de búsqueda. Investigó por sus propios medios, contrató a investigadores privados, ya que no contaba con apoyo de la Policía. Llegó a realizarse cinco pruebas de ADN con la esperanza de haber encontrado a su pequeña e incluso utilizó Inteligencia Artificial (IA) para obtener una referencia de cómo sería el rostro de su hija con el paso del tiempo, pero hasta ahora ninguno de sus esfuerzos le devolvió a su niña.
Hasta el momento por el caso no hay ninguna persona aprehendida, a pesar de que Norma sabe quiénes son los responsables del rapto de su hija. Tras 34 años lo único que consiguió es ‘atar cabos sueltos’ y sacar la siguiente hipótesis:
El detonante fue la demanda por asistencia familiar que Norma interpuso contra su exesposo, quien ya tenía una nueva pareja. Además, una discusión entre la madrastra y la tía de la niña fue el primer paso, según ella, para esta historia llena de dolor.

Tras dicha discusión, la nueva pareja de su exesposo se ganó la confianza de Norma e hizo creer que quería a su hija, sin embargo, tras diferentes acciones que realizó, identificó que ella y su excuñada planificaron el rapto de su hija.
En los 34 años de investigación individual y varias entrevistas que realizó, Norma presume que a su hija le cambiaron el nombre y la edad, y con esos papeles falsos fue entregada a una familia que no podía tener hijos.

Norma determinó esa hipótesis porque se enteró de que su excuñada quien se llamaba Sonia Sánchez se cambió a Sonia Justiniano y la madrastra llamada Kity Espinoza Cuéllar se cambió el nombre a Anabeiba Oliveira. «Ambas tuvieron la facilidad de cambiar su nombre y eso me hace pensar que hicieron lo mismo con mi hija», indicó.
Yenny tiene un lunar en la parte de atrás de su cuello, donde termina la crecida de cabello, una marca en forma de mapa más clara que su piel. “Hago un llamado a todas las muchachas que tengan entre 35 y 40 años. Sé que le han cambiado el nombre y la edad, eso pudo suceder. Estoy segura de que mi hija creció en medio de una bola de mentiras”, expresó. || Urgente.bo
