¿La dirigencia universitaria está en manos de ególatras?

|| Opinión: El actual contexto socioeconómico del país trasciende las fronteras de una ciudad y exige respuestas responsables, integrales y articuladas.

Por Marcelo Paz *

Parece haber quedado atrás la época en la que los liderazgos universitarios emergían con propuestas serias, con sentido de clase y fundamentadas en un análisis crítico de la realidad social. Hoy, lamentablemente, predomina una dirigencia que actúa más por protagonismo que por compromiso.

El actual contexto socioeconómico del país trasciende las fronteras de una ciudad y exige respuestas responsables, integrales y articuladas. Sin embargo, algunas organizaciones estudiantiles, como la FUL, siguen optando por formas de protesta que, aunque simbólicas, resultan ineficaces frente a los problemas estructurales de Bolivia. Marchas sin contenido claro y acumulación de basura en las calles no solo son expresiones vacías de protesta, sino también actos que perjudican directamente a la ciudadanía.

¿Queremos, a tan poco tiempo de un posible cambio de gobierno, sumir al país en una nueva ola de convulsión social? ¿A quién beneficia paralizar Sucre y convertir sus calles en un basural? A nadie. Al contrario, estas acciones atentan contra uno de los pocos sectores que aún generan ingresos para la ciudad: el turismo.

Según datos del INE, Sucre recibió 40.320 visitantes en los primeros tres meses del año. Esa cifra representa una fuente importante de ingresos para una economía local cada vez más frágil. Perderla por protestas mal dirigidas y sin visión estratégica no solo es irresponsable, es también una muestra de cómo el poder ha reemplazado a las ideas.

Es momento de recuperar el horizonte político y social de la dirigencia universitaria. La lucha por el poder debe transformarse en una lucha por las ideas, una lucha con sentido, anclada en la realidad, y capaz de ofrecer alternativas que realmente aporten al desarrollo del país.

*Es Sociologo y creador de Contenido.

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