La Central Obrera Boliviana se declaró en Emergencia frente al Gobierno de Rodrigo Paz y anunció que enfrentará los decretos supremos que, a su juicio, afectan la economía de las familias. Tras el ampliado en Cochabamba, el máximo ejecutivo, Mario Argollo, no precisó qué medidas de presión se asumirán ni si se convocará a marchas. El incremento salarial aún no fue definido.
El ampliado respaldó a la dirigencia cobista y le encomendó coordinar con organizaciones sindicales de los nueve departamentos. La tarea incluye a las centrales obreras departamentales y regionales.
Argollo sostuvo que la oposición está ahora en la dirigencia y en las calles. Señaló que en el Parlamento no tienen representantes y que el rodillo parlamentario impone los decretos y leyes.
«La oposición está ahora aquí, está en la dirigencia, en las calles, porque en el Parlamento lastimosamente no tenemos representantes y el rodillo parlamentario lastimosamente impone los decretos y leyes», afirmó Argollo.
El dirigente informó que la organización articulará una posición conjunta frente a las medidas del Ejecutivo. No precisó un cronograma de movilizaciones ni qué medidas podría aplicar.
La COB expresó su preocupación por el encarecimiento de la canasta familiar y la pérdida del poder adquisitivo. Argollo advirtió que la situación afecta principalmente a los sectores con menores ingresos.
«Vamos a afrontar todos estos decretos que están saliendo porque tenemos que manifestarnos», agregó el máximo ejecutivo de la organización sindical.
Durante el ampliado, la COB cuestionó decretos supremos promulgados por el presidente Rodrigo Paz. Las normas abarcan el precio del gas, las tarifas eléctricas, las exportaciones de oro y la devolución de impuestos a los exportadores.
También se mencionaron medidas sobre la atención de denuncias por cobros irregulares y la asistencia a huérfanos por feminicidio, según el reporte del ampliado.
Argollo sostuvo que las consecuencias de la crisis económica no deben recaer únicamente sobre los sectores populares. Planteó que su impacto sea compartido por toda la población.
«No podemos decir en silencio todo lo que está pasando, porque el golpe económico viene, compañeros, a los sectores populares de este país», manifestó durante su intervención.
El dirigente expresó que si la crisis va a afectar al país, debe ser compartida por todos. Dijo que no solo deben asumirla los sectores populares que hoy la sufren.
Tras el ampliado, la COB se declaró en emergencia y dejó abierta la posibilidad de adoptar nuevas acciones. La decisión dependerá de la evolución de la coyuntura nacional.
En relación con el incremento salarial, Argollo aclaró que el tema todavía no fue definido. Explicó que su discusión se abordará cuando se conozcan los datos sobre la pérdida del poder adquisitivo.
Por ahora, la COB centra sus esfuerzos en coordinar con las organizaciones sindicales del país. Busca articular una respuesta frente a las medidas del Gobierno, pero tomando distancia de las organizaciones políticas que responden al ex presidente Evo Morales.