Sucre, 12 de febrero (ANV).- El Delegado Defensorial en Chuquisaca, Humberto Mayorga, se refirió a la situación del sistema penitenciario en la región, señalando la necesidad de un análisis integral de esta problemática.
«Es importante hacer una evaluación de cómo se lleva adelante esta temática, pero no podemos cometer el error de limitarnos a hablar del tema carcelario sólo desde la perspectiva de la persona privada de libertad», afirmó Mayorga a Encuentro Radio.
Destacó que el análisis debe incluir diversos aspectos del sistema penitenciario, tales como los servicios administrativos y profesionales. «Hay que hablar necesariamente de la parte administrativa, por ejemplo, los servicios que brinda un sistema carcelario. Ahí hablamos de las tareas del médico, del psicólogo, del abogado, del trabajador social y del propio director, pero también hay que abordar el tema de la seguridad diaria», explicó.
Sobre la seguridad en los recintos, indicó que, según la normativa vigente, esta debe ser interna y externa, aunque en la práctica en Chuquisaca solo se cuenta con seguridad interna en algunos establecimientos. «En otros, no se cuenta ni con policías», señaló.
Mayorga también abordó la problemática del hacinamiento y su impacto en la población penitenciaria y sus familias. «Si hablamos de un tema de hacinamiento y de sobrepoblación, en días de visita esta población se duplica o triplica, lo que también va limitando los accesos a los servicios básicos», indicó.
El delegado manifestó su preocupación por la situación de la infraestructura penitenciaria en la región. «Nuestra red penitenciaria todavía es débil. Tenemos un establecimiento en la ciudad de Sucre que está ya colapsando en términos de población. En un sector hay una sobrepoblación y un hacinamiento evidente, con una serie de carencias que surgen a partir de ello», sostuvo.
Sobre el pago de prediarios, Mayorga indicó que la situación es preocupante. «Estamos nuevamente ante una preocupación con relación a la falta de pago de prediarios. Hace poco hemos atravesado una falta de pago de casi cinco meses. Eso no podemos permitir que continúe ni naturalizar esta desatención», enfatizó.
En relación con las carceletas en Chuquisaca, mencionó el caso de Camargo como ejemplo de la crisis penitenciaria. «Un espacio destinado para 20 o 25 personas alberga actualmente a 120, de las cuales 20 duermen a la intemperie, toda vez que no tienen las condiciones necesarias. Además, en las casetas no se cuenta con seguridad policial», concluyó Mayorga.
