Sucre, 14 de mayo (ANV).- El gobernador de Chuquisaca, Luis Ayllón, ha expresado su preocupación por la situación actual del país, enfatizando la necesidad de priorizar el trabajo y la producción sobre los conflictos políticos partidarios.
Ayllón ha convocado a los ministros a una reunión en Sucre antes del 25 de mayo para abordar una agenda productiva, buscando aclarar la administración de las plantas industriales construidas por el Gobierno Nacional. Además, ha hecho un llamado a la pacificación y al diálogo ante los conflictos sociales, proponiendo la descentralización como solución a los problemas del país.
Ayllón ha manifestado que el país necesita que los gobernantes apoyen al sector productivo, señalando que este debe ser el tema de debate, «no los temas políticos partidarios».
Ha instado a ser proactivos en las propuestas y críticas, evitando la personalización y la creación de líderes que no representen el interés de la gente, que busca trabajo y vivir en un país tranquilo. El gobernador ha lamentado la situación actual, refiriéndose a ella como un «cáncer en Bolivia» que debe ser identificado y exterminado para que el país no siga enfermo.
En relación con las plantas y fábricas construidas por el Gobierno Nacional, Ayllón ha indicado que no han podido acceder a información sobre ellas. Por ello, ha invitado a los ministros a Sucre para tratar el tema productivo y aclarar quién administrará estas plantas.
Ha sugerido que la administración no debe ser únicamente por parte del gobierno nacional, sino que debe involucrar a productores, gobernadores y alcaldes para evitar que se conviertan en «elefantes blancos». Ha mencionado específicamente la planta de chirimoya, solicitando que funcione con la participación del sector privado, asociaciones, cooperativas, empresas y emprendedores, mientras que el gobierno se encargue de la exportación y la apertura de mercados.
Respecto a los conflictos sociales, Ayllón ha lamentado que afecten las actividades del 25 de mayo, una fecha histórica para Bolivia. Ha convocado a la pacificación y al diálogo, pidiendo una pausa en los conflictos y que el Gobierno Nacional invite a las partes en conflicto a la mesa de entendimiento.
Ha enfatizado que Bolivia necesita unidad y no conflictos, y ha instado al sector campesino a acudir al diálogo con propuestas de solución, sin politizar el tema. Al gobierno nacional, le ha pedido que escuche y abra las puertas a través de los ministerios como puentes de diálogo.
Finalmente, Ayllón ha propuesto una mayor descentralización y desconcentración, argumentando que el estado centralista debe terminar. Ha solicitado empoderar a las gobernaciones y alcaldías para que, en contacto directo con la sociedad civil, puedan satisfacer las demandas relacionadas con el mejoramiento de caminos, la producción y el diálogo.
Ha pedido al Gobierno Nacional que tome decisiones en el marco del estado de derecho y agotando todas las posibilidades de diálogo. También ha mencionado que se evaluarán los perfiles para la selección de secretarios y directores de la fábrica de francesa, basándose en la meritocracia.
