Falta diésel, gasolina y Garrafas de GLP: el desabastecimiento de combustibles se agrava y golpea a las familias

|| La escasez de carburantes se extiende al Gas Licuado de Petróleo, afectando a hogares donde su miembros duermen hasta una noche para conseguir una garrafa.

Sucre, 7 de julio (ANV).- La escasez de combustibles se ha agravado en distintas regiones del país, y a las persistentes filas por diésel y gasolina en departamentos como La Paz, Cochabamba y Tarija se suman ahora largas colas de ciudadanos para adquirir Gas Licuado de Petróleo (GLP) en garrafa, especialmente en Santa Cruz, donde vecinos pasan la noche en las agencias de distribución para asegurar el producto.

La crisis afecta a transportistas, productores agropecuarios y a la población en general, que denuncia desabastecimiento, sobreprecios y falta de control.

En Santa Cruz, decenas de personas realizan largas filas desde la madrugada e incluso pasan la noche en las agencias de distribución para poder comprar una garrafa de GLP.

La situación ha generado molestias entre los usuarios, quienes denuncian la falta de control en la venta y señalan que hay personas que adquieren hasta diez garrafas, lo que dificulta que el resto pueda acceder al producto.

En algunos puntos de venta particulares, el precio de la garrafa ya se encuentra entre 35 y 40 bolivianos, muy por encima del costo habitual, según los afectados.

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) atribuyó el desabastecimiento de GLP al aumento de la demanda por la temporada invernal y a la falta de engarrafado por parte de la empresa Pailón Gas. En tanto, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, señaló que parte de la escasez de carburantes se debe al desvío ilegal del combustible hacia otros países donde el precio es más alto.

“No se olviden de que en otros países nuestro combustible es barato, entonces hay gente que se está llevando el combustible. (…) Hay mafias, hay personas que están haciendo negocio y el combustible no está llegando donde tiene que llegar”, afirmó.

En Tarija, decenas de choferes permanecen durante toda la noche en las filas de las estaciones de servicio con la esperanza de abastecerse de diésel, en medio de bajas temperaturas. “Perjudicados, no se puede cargar, que arreglen para que haya diésel”, manifestó un transportista que aseguró estar esperando desde la madrugada.

Otro conductor relató: “Estoy desde las 8 de la noche, toda la noche he dormido, estamos esperando, no podemos trabajar tranquilos por esperar en la fila”. Los choferes también expresaron preocupación por la inseguridad, ya que temen ser víctimas de robos mientras permanecen en la fila.

El presidente de la Federación Departamental de Productores de Leche de Santa Cruz (FEDEPLE), Juan Manuel Rojas, expresó la preocupación del sector lechero por la persistente escasez de combustible, pese a los compromisos asumidos por el Gobierno.

Señaló que los productores pasan más tiempo haciendo filas en los surtidores que trabajando en el campo y exigió al presidente brindar respuestas claras. Además, advirtió que el mercado negro del combustible continúa.

La falta de combustibles ya afecta a distintos sectores productivos. El alcalde de Fernández Alonso alertó que la escasez coincide con el inicio de la cosecha de caña y la siembra de invierno, mientras que productores de cacao del trópico de Cochabamba reportan dificultades para cumplir exportaciones.

En la Terminal de Buses de La Paz, operadores aseguran que varios motorizados permanecen en filas para cargar diésel. “Estamos comprando diésel de otros lados, un poco más caro, para garantizar las salidas. Esto está incidiendo en los precios. A veces compramos el litro entre Bs 15 y 18”, señaló uno de los choferes.

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