Sucre, 9 de diciembre (ANV).- Judith Donoso, una mujer de la tercera edad, fue víctima de una estafa el pasado viernes en la calle Potosí, cerca del colegio San Vicente de Paúl, cuando dos delincuentes le sustrajeron 3.000 bolivianos utilizando la modalidad conocida como «cuento del tío». La denunciante se encontraba buscando una vivienda en anticrético cuando fue abordada por una pareja que fingió necesitar ayuda legal.
Los hechos ocurrieron aproximadamente a las 11:10 de la mañana. Donoso aguardaba frente al colegio San Cristóbal para reunirse con la propietaria de una vivienda ubicada en la calle Junín, cuando una mujer se le acercó con un relato elaborado. La desconocida aseguró venir del campo y haber ganado la lotería, pero que su patrón intentaba despojarla del premio y la acosaba sexualmente.
La víctima relató que la presunta estafadora llevaba un papel con una dirección y solicitaba ayuda para encontrar a un abogado. Momentos después, apareció un hombre que se presentó como profesional del derecho y ofreció su asistencia. Ambos delincuentes condujeron a Donoso por la calle Potosí hasta las inmediaciones de una pastelería.
Durante el recorrido, los estafadores lograron que la denunciante mostrara el contenido de su cartera, donde portaba 3.000 bolivianos que pensaba utilizar en gestiones bancarias. «Yo estuve portando en esta mi carterita los 3.000 bolivianos», explicó la afectada, quien señaló que el dinero estaba guardado en un sobre bendecido.
Mediante técnicas de distracción y manipulación, los delincuentes sustituyeron el sobre con el dinero por otro repleto de papeles sin valor. Donoso no advirtió el cambio sino hasta llegar a la plaza, cuando la pareja ya había desaparecido. Al abrir el sobre, descubrió que había sido cortado con un objeto punzante para realizar el intercambio.
La víctima presentó la denuncia formal el mismo viernes ante las autoridades policiales. Según informó, el caso fue derivado a la Fiscalía, que habría emitido órdenes para la revisión de cámaras de seguridad de la zona, particularmente de la pastelería cercana al lugar de los hechos.
Donoso advirtió que esta modalidad delictiva afecta a otras personas vulnerables. Mencionó haber conversado con varias mujeres en los días posteriores al robo que relataron experiencias similares con el mismo modus operandi: desconocidos que abordan a transeúntes con historias sobre premios de lotería y problemas legales.
La afectada expresó su malestar por la falta de apoyo familiar en este difícil momento. Donoso manifestó que no ha recibido ayuda de su entorno cercano y que enfrenta la situación en soledad, lo que agrava su vulnerabilidad ante este tipo de delitos. La denunciante señaló que prefiere no comunicar estos problemas a su familia debido a conflictos previos.
Las autoridades policiales cuentan con fotografías de los presuntos responsables, quienes habrían sido identificados previamente en casos análogos. La investigación continúa en espera de los requerimientos fiscales para acceder a las grabaciones de videovigilancia que podrían aportar elementos clave para la captura de los delincuentes.
