Sucre, 28 de enero (ANV).- La Central Obrera Boliviana (COB), a través de su ejecutivo Mario Argollo, ha dado a conocer las resoluciones de su ampliado nacional ordinario, celebrado en Sucre. En este encuentro, la COB ha ratificado su estado de emergencia y ha expresado su rechazo a diversos anteproyectos de ley, especialmente la ley antibloqueo, a la que califican de «nefasto, antiobrero y anticonstitucional».
Asimismo, han declarado «enemigos del pueblo boliviano» a los parlamentarios que propongan la penalización de los bloqueos. La organización también ha exigido la eliminación de la renta vitalicia y de los beneficios de los «padres de la patria», así como un referéndum para la reducción de sueldos a parlamentarios y altos cargos políticos.
Entre las resoluciones adoptadas, la COB ha brindado su apoyo moral al Comité Ejecutivo Nacional y ha demandado la reposición del aumento salarial por la pérdida del poder adquisitivo. Han rechazado categóricamente cualquier intento de descentralizar la educación y la salud, argumentando que «vulneran los derechos fundamentales y la responsabilidad histórica del estado conforme a los artículos 37 y 77 de la Constitución Política del Estado».

Además, han exigido el retorno inmediato a la Ley General del Trabajo para los trabajadores municipales y el respeto al artículo 56 de la Constitución Política del Estado, que garantiza la propiedad privada individual y colectiva. La COB también ha solicitado la destitución inmediata de la jefatura de trabajo de Cochabamba por «la falta de relaciones humanas a la clase trabajadora».
Finalmente, han anunciado que llevarán a cabo un ampliado de integración nacional para fortalecer el documento «Bolivia no se vende» y han declarado un estado de emergencia permanente ante posibles nuevos decretos que atenten contra el pueblo boliviano.
