Sucre, 10 de septiembre (ANV).- En medio de un delicado panorama económico, la Asamblea Legislativa Departamental de Chuquisaca dio un paso crucial al aprobar el financiamiento para la construcción de la doble vía Sucre-Yamparáez, un proyecto esperado desde 2019. Con 59.662.949 bolivianos provenientes de un crédito del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), la obra finalmente avanzará, aunque bajo la sombra de las preocupaciones por el endeudamiento departamental.
El presidente de la Asamblea, Ricardo Zárate, informó que este financiamiento es esencial para cumplir con el compromiso asumido por la Gobernación de Chuquisaca, que debe aportar 9 millones de dólares como contraparte del proyecto, una obligación acordada en un convenio firmado con la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC). Dicha contribución debía realizarse una vez alcanzado el 80% de avance en la obra, situación que fue verificada durante una inspección a finales de 2023.
Zárate subrayó que la aprobación del informe de la Comisión de Planificación y la Ley de Financiamiento representa un salvavidas para la reactivación de la inversión pública en el departamento. «Sin esta aprobación, el proyecto corría el riesgo de verse afectado por el débito de los 59 millones comprometidos, lo que podría haber tenido consecuencias graves para otras iniciativas debido al déficit financiero de más de 200 millones de bolivianos que arrastra la Gobernación,» comentó.
Sin embargo, no todos los asambleístas estuvieron de acuerdo con la medida. Algunos expresaron preocupación por el aumento de la deuda pública de Chuquisaca, considerando que el departamento ya enfrenta un alto nivel de endeudamiento. Pese a estas críticas, Zárate defendió la decisión, recordando que es un compromiso asumido desde 2019 y que dejar de cumplirlo en este momento hubiera perjudicado no solo este proyecto, sino otras gestiones públicas importantes.
Con el financiamiento aprobado, la responsabilidad ahora recae en el Ejecutivo departamental para agilizar los trámites necesarios y garantizar que no haya más demoras en la ejecución de la obra, que se considera clave para el desarrollo vial y económico de la región.
EDIT IA.
