Sucre, 27 de enero (ANV).- El candidato a la Gobernación de Chuquisaca, Luis Ayllón, presentó este miércoles su renuncia formal al cargo de asambleísta departamental, argumentando que, aunque la ley le permite candidatear sin dejar el escaño, «por encima de lo legal está la legitimidad (y) la ética». Ayllón lanzó un desafío público a sus principales rivales –entre los que mencionó Ricardo Sárate y Dorfio Mancilla– a que también renuncien a sus cargos en el Ejecutivo para competir en igualdad de condiciones y sin usar recursos del Estado en la campaña.
En un discurso emotivo, Ayllón agradeció al pueblo chuquisaqueño por la oportunidad de servir y afirmó que se retira con «la conciencia tranquila» y el «deber cumplido». Destacó su labor fiscalizadora, asegurando que fue el asambleísta que más peticiones de informe y denuncias presentó, «sin importar de que el gobernador haya sido de nuestro mismo partido». Prometió emitir un informe detallado de su gestión y reiteró que su meta es «luchar contra la corrupción», objetivo que ahora busca llevar a la Gobernación.
«Yo no voy a hacer uso de ese derecho legal, porque por encima de lo legal está la legitimidad (y) la ética. Lo que el pueblo y lo que la gente quiere», declaró Ayllón, haciendo alusión a la norma que permite a autoridades en ejercicio postularse. «La democracia tiene que ser llana para todos, se tiene que medir con la misma vara y que el mejor gane en cancha, no en la mesa, no en el fraude, no en la guerra sucia», agregó.
Dirigiéndose directamente a sus adversarios, el ahora exasambleísta los acusó de dedicarse a la «guerra sucia», la «persecución política» y de «mentir a la gente». «Sean valientes también, tomen la decisión, vénganse al llano, renuncien a sus cargos… deberían dar un paso al costado también y someterse al llano», les instó. Además, les reprochó «manipular» y «obligar a los funcionarios públicos a asistir a sus concentraciones» y utilizar los bienes del Estado para hacer campaña.
Ayllón aseguró que su candidatura a la Gobernación se sostiene por «convicción» y una estructura de «gente joven, nueva», y que no utilizará «ningún bien del Estado» en su campaña. Concluyó expresando su confianza en que, si el pueblo así lo decide, trabajará con «mayor dedicación, esfuerzo, pero sobre todo leal a mi tierra».
