Sucre, 17 de diciembre (ANV).- Bolivia se encuentra en alerta epidemiológica debido a la circulación de la influenza tipo A H3N2 con una nueva variante, denominada «K», según informó Juan José Fernández, Director del Servicio Departamental de Salud (SEDES).
Esta variante, identificada inicialmente en Europa, presenta una mayor transmisibilidad y podría afectar la efectividad de la vacuna actual, aunque esta sigue siendo efectiva. Las autoridades sanitarias han implementado medidas de bioseguridad y un flujograma de atención para manejar posibles casos, buscando evitar un brote epidémico mayor.
La influenza tipo A H3N2 no es nueva en Bolivia, habiendo circulado previamente a nivel mundial. Sin embargo, la variante K introduce una particularidad en la sintomatología y en su capacidad de contagio.
«Esta variante K tiene alguna particularidad en algunas sintomatologías, por ejemplo, que se menciona que tiene mayor grado de transmisibilidad por esa variabilidad genética que tiene y eso que genera que haya mayor casos», explicó Fernández.
Aunque la sintomatología no ha demostrado ser muy compleja a nivel internacional, se advierte que personas con patologías de base, adultos mayores, niños y aquellos con sistemas inmunológicos comprometidos son más vulnerables a complicaciones.
Hasta el momento, se han registrado 153 casos acumulados de influenza tipo A H1N1 en el país, con cinco fallecimientos indirectos debido a descompensaciones de patologías de base.
Esta situación sirve como precedente para la influenza H3N2 con variante K, ya que un aumento en los contagios podría afectar a estos grupos vulnerables. Los síntomas de la variante K incluyen fiebre de 38 a 39 grados, dolor de garganta, congestión nasal, dolor de cabeza y malestar general.
Para prevenir la propagación, se enfatiza el uso de barbijo en personas con sintomatología gripal, el lavado de manos y evitar la automedicación, acudiendo a un centro sanitario ante cualquier síntoma. El diagnóstico de influenza tipo A (H1N1 y H3N2) se realiza mediante PCR, y el tratamiento para pacientes con patologías de base es el Oseltamivir.
La vacunación es crucial, y se ha solicitado al ministerio una dotación anticipada de vacunas, ya que las más de 120,000 dosis previas se han agotado. La vacuna actual incluye protección contra H1N1, H3N2 y la influenza tipo B, aunque no específicamente contra la variante K.
Bolivia ya se encuentra en alerta sanitaria a nivel departamental, con un flujograma establecido para la asistencia, diagnóstico y tratamiento. Aunque no se han confirmado casos de la variante K en el departamento, se están realizando controles y se busca evitar una situación de pánico, promoviendo la preocupación y la toma de medidas de bioseguridad.
