El asambleísta departamental Luis Ayllón presentó públicamente una serie de denuncias sobre la administración del Hospital Santa Bárbara, señalando que “hay personal con títulos falsos”, así como médicos que “reciben un sueldo completo del hospital mientras trabajan en otros centros privados y públicos”.
Ayllón afirmó que la atención en el hospital “se ha vuelto un privilegio”, priorizando a quienes tienen “dinero y poder político”, mientras que los pacientes de escasos recursos “deben pernoctar a la intemperie para conseguir una ficha”. Además, denunció la “posible venta de fichas”, favoreciendo a algunos pacientes en detrimento de quienes esperan su turno.
El legislador también expuso irregularidades en la compra y comercialización de marcapasos, asegurando que el hospital “vende estos dispositivos a 26.000 bolivianos”, cuando en el mercado se consiguen por “19.000 bolivianos”, evidenciando un sobreprecio de aproximadamente 7.000 bolivianos. Según sus investigaciones, “muchos de estos marcapasos llegan como donaciones al hospital” y, sin embargo, estarían siendo comercializados de manera irregular.
Ayllón también manifestó su indignación por los reiterados casos de “negligencia médica”, indicando que “pacientes ingresan con vida y salen muertos sin recibir explicaciones”, y que “las denuncias contra los médicos son encubiertas para evitar sanciones”.
Asimismo, denunció que el hospital está manejado con criterios políticos y familiares, revelando que “las autoridades han sido designadas por la Secretaría de Desarrollo Social”, y que existen “familiares del gobernador y la directora ocupando cargos estratégicos”. Además, mencionó que “un fiscal del Ministerio Público tiene familiares en el hospital”, lo que impediría que las investigaciones prosperen.
El asambleísta exigió la intervención inmediata del Hospital Santa Bárbara, advirtiendo que si no se toman medidas, continuará con nuevas denuncias sobre otros hospitales del departamento.
