La madrugada del jueves, un violento asalto sacudió la tranquilidad de nuestra capital. Un grupo de encapuchados irrumpió en la vivienda de la dueña de una joyería, la redujo y la dejó maniatada antes de trasladarse a su negocio en la calle Junín, de donde sustrajeron joyas y dinero por un valor aproximado de medio millón de bolivianos.
El atraco comenzó entre las 3:00 y las 3:30 de la madrugada en una vivienda de la avenida 6 de Agosto. Según el testimonio de la víctima, los delincuentes ingresaron al inmueble colindante, mataron a su mascota y forzaron dos puertas para acceder a su habitación. Allí la inmovilizaron con alambres y cinta adhesiva, además de taparle la boca para impedir que pidiera auxilio.
Uno de los asaltantes la encañonó con un arma y exigió el dinero que guardaba. Temiendo por su vida, la mujer reveló la ubicación de su caja fuerte, de donde los encapuchados sustrajeron aproximadamente 100.000 bolivianos en efectivo. También se llevaron su celular y el sistema de cámaras de seguridad, en un intento de borrar cualquier evidencia del crimen.
Sin que la víctima lo notara, los asaltantes encontraron las llaves de su joyería, lo que les facilitó la segunda parte del atraco. Mientras la Policía llegaba a la vivienda para tomar la denuncia, los delincuentes ya se dirigían al local en la calle Junín.
A las 4:18 de la madrugada, según registros de cámaras de seguridad, los ladrones levantaron la persiana del negocio y abrieron los candados sin dificultad. En cuestión de minutos, vaciaron el establecimiento, llevándose no solo joyas, sino también herramientas especializadas y piedras preciosas.
Las autoridades iniciaron las investigaciones y se espera que las imágenes captadas por las cámaras de la zona ayuden a identificar a los responsables. Entretanto, la propietaria de la joyería pide la colaboración de la ciudadanía para recuperar parte de lo robado y evitar que otros comerciantes sean víctimas de hechos similares.
