La Paz, 22 de mayo (ANV).- Periodistas y camarógrafos de distintos medios fueron dejados a su suerte en medio de los enfrentamientos registrados este sábado, mientras el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, abandonó la zona utilizando rutas alternas por cerros a bordo de vagonetas 4×4, según testimonios de los trabajadores de prensa y declaraciones del propio ministro.
De acuerdo con los testimonios de los trabajadores de prensa, el grupo quedó atrapado en medio del lanzamiento de piedras y dinamitas por parte de comunarios movilizados. En medio del caos, tuvieron que organizarse por cuenta propia para intentar salir del sector y llegar hasta Viacha durante la noche.
Los comunicadores señalaron que, mientras los vehículos oficiales escapaban por rutas alternas, ellos permanecían expuestos a las agresiones y al avance de los movilizados. También indicaron que consultaron a militares apostados en la zona sobre posibles acciones de resguardo, pero les informaron que no tenían instrucciones para intervenir. Ante la falta de apoyo, los equipos de prensa decidieron abandonar el lugar utilizando caminos alternos con ayuda de algunos comunarios.
El ministro Zamora, en contacto con EL DEBER, relató el tenso momento que vivió en Copata, donde fue “emboscado” por bloqueadores. “Hemos llegado con mucha dificultad a Copata, después de pasar por San Antonio, donde había muchos comunarios muy violentos”, comenzó su relato.
En Copata “había dinamita” para impedir el avance de la caravana. La autoridad admitió que “me separé un poco de mi grupo” en medio de la confusión, y que sus colaboradores dieron la alerta sobre su situación. Optaron por retornar a La Paz por caminos vecinales de tierra, donde sufrieron “una segunda emboscada”.
Zamora reconoció que “hubo amenazas a mi persona” y que los bloqueadores “se enteraron que yo estaba en la caravana y bueno, fueron por mí”. Periodistas y camarógrafos denunciaron el abandono oficial. Mientras Zamora escapaba en vagonetas 4×4 con resguardo policial y militar, los trabajadores de prensa —que cubrían el operativo— quedaron desprotegidos.
“Consultamos a los militares y nos dijeron que no tenían instrucciones para intervenir”, señaló uno de los afectados. Al final, los comunicadores lograron salir por sus propios medios con ayuda de algunos comunarios. Hasta el cierre de esta nota, el Ministerio de Obras Públicas no se había pronunciado sobre el abandono de los periodistas.
