Sucre: Vendedores ambulantes denuncian desalojo con g4s y agresión por parte de sindicato rival

|| Hace 3 semanas que no salen a vender.

Sucre, 20 de marzo (ANV).- Un grupo de vendedores ambulantes, miembros de un sindicato que opera los fines de semana, ha denunciado públicamente haber sido desalojados y agredidos con gas por seguridad privada, presuntamente contratada por el sindicato «24 de enero».

Según las declaraciones de una vendedora y un miembro del sindicato afectado, quienes prefirieron no ser identificados por su nombre, los hechos ocurrieron el 28 de febrero detrás del colegio San Juanillo, donde solían vender sus productos.

Los afectados afirman que sus derechos al trabajo fueron vulnerados y que, a pesar de sus intentos, no han logrado establecer un diálogo con las autoridades municipales.

Los vendedores, que se describen como un grupo de «15 a 20 personas», explicaron que su modalidad de trabajo consiste en vender «solo salimos sábado y domingo en la noche» en las paredes del colegio, utilizando plásticos o lonas para exhibir sus productos.

Aseguran que no perjudican a nadie y que han estado operando de esta manera «muchos años». Sin embargo, el 28 de febrero, fueron desalojados por un grupo de personas «encabezado por el sindicato 24 de enero», quienes, según los denunciantes, «se han tomado las atribuciones de desalojarnos como si ellos fueran personales de la alcaldía o fueran de la intendencia».

Además, señalaron que «han contratado seguridad privada y esa seguridad privada no se han gasificado, sin importar que hubiese niños, personas de la tercera edad, eh sin importar que hubiese transeúntes ahí».

Los afectados han intentado buscar soluciones a través del diálogo con la intendencia y la alcaldía, pero afirman que «nadie nos atiende». Mencionaron haber presentado una nota al jefe de comercio y mercados, el 3 de marzo, quien les indicó que derivaría el caso a la intendencia, pero, según ellos, «nunca lo han derivado».

También se acercaron al defensor del pueblo, quien les informó que «solamente nosotros atendemos de instituciones a instituciones». Los vendedores expresaron su preocupación por la situación, ya que llevan «casi 3 semanas que no estamos saliendo a vender» y esto afecta su capacidad para «llevar el pan de cada día para nuestros hijos».

Desmintieron categóricamente las acusaciones de «avasallamientos» o «asentamientos» por parte del sindicato rival, afirmando que «no estamos basando a nadie» y que su objetivo no es ocupar puestos de forma permanente.

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